La fiesta
Qué es Feria de Málaga
La Feria de Málaga es la fiesta veraniega de la ciudad y una de las más animadas de Andalucía. Durante los días de la feria, en agosto, Málaga vive dos ferias a la vez. De día, el casco histórico se llena de gente, música y baile en la Feria del Centro, con la calle Marqués de Larios engalanada y las plazas con escenarios. Por la noche, la fiesta se traslada al Real del Cortijo de Torres, el recinto ferial, con casetas, atracciones e iluminación hasta la madrugada.
La fecha recuerda la entrada de los Reyes Católicos en la ciudad, en agosto de 1487, al término del sitio que la incorporó a la corona de Castilla. El ayuntamiento comenzó a celebrar las fiestas populares a partir del 15 de agosto, y en 1887, en el cuarto centenario de la conquista, la tradición se retomó con una procesión que simulaba la entrada de los reyes. Con el tiempo, la feria pasó por varios lugares, desde el puerto hasta el Parque de Málaga y Teatinos, hasta llegar al Cortijo de Torres, donde está hoy.
La apertura suele incluir una cabalgata histórica por las calles del centro, la entrega de las llaves de la ciudad, el pregón de las fiestas en el recinto y un espectáculo de luces o fuegos sobre el puerto. El primer sábado, la Romería de la Feria lleva carruajes, jinetes y romeros con trajes tradicionales del ayuntamiento al Santuario de la Victoria, donde está la patrona de la ciudad, en un recorrido por el centro. En los días siguientes, la Feria del Centro ofrece música en vivo en varias plazas, empezando por la Plaza de la Constitución, grupos de verdiales —un canto y baile tradicional de los montes de Málaga—, sevillanas improvisadas en la calle y flamenco en cada esquina.
En el Cortijo de Torres, el ritmo es el de las ferias andaluzas: casetas de asociaciones y de grupos de amigos, muchas abiertas al público, con música y comida, jinetes y carruajes adornados durante el día, una feria de atracciones y espectáculos para niños. La fiesta continúa hasta tarde, con todo el recinto iluminado, y el último día se despide con fuegos artificiales.
Para quien visita la Costa del Sol en agosto, la feria combina la playa de día, el casco histórico en fiesta y la noche en el recinto, en una ciudad que también tiene museos, la Alcazaba, el Teatro Romano y el castillo de Gibralfaro a pocos pasos de la calle Larios.
Qué comer
El cartojal, vino dulce de Málaga servido muy frío, es la bebida de la Feria del Centro, junto con el fino y el vino moscatel de la provincia. En las barras y bares se come pescaíto frito, con los boquerones de la ciudad, y los espetos de sardina asados a la brasa, típicos de las playas malagueñas. En las casetas del recinto aparecen jamón, quesos, tortilla, montaditos y el campero, sándwich caliente local.