La cocina
La comida típica de Australia
La comida de Australia cuenta la historia de quienes llegaron al país. Los pueblos aborígenes vivían de lo que ofrecía cada región: la caza, la pesca y la recolección de plantas, semillas y frutos. Con la colonización británica, a partir de 1788, llegaron la carne, el pan, el té y las tartas, y en el campo se cocinaba el damper, un pan asado en las cenizas. La fiebre del oro, desde la década de 1850, trajo cocineros chinos, sobre todo de la provincia de Cantón. Después de la Segunda Guerra, inmigrantes italianos y griegos difundieron el café expreso, las verduras y los condimentos del Mediterráneo, y más tarde llegaron las cocinas del Sudeste Asiático.
De esa mezcla surgieron platos, dulces y bebidas que tienen dirección. En Australia Meridional, un pan dulce de origen alemán, frito y relleno de mermelada y crema, perdió el nombre Berliner durante la Primera Guerra Mundial y se convirtió en Kitchener bun.
En Melbourne, el dim sim nació de la adaptación de un bollo cantonés hecha en la Chinatown de la ciudad en los años 1940 y terminó en las tiendas de fish and chips de todo el país. En Brisbane, el lamington, cubo de bizcocho cubierto de chocolate y coco, lleva el nombre de un gobernador de Queensland, y la versión más aceptada sitúa su creación en la residencia oficial de ese gobernador, alrededor de 1900.
En Sydney, el flat white, expreso con leche vaporizada y una fina capa de espuma, aparece en el menú de un café de la ciudad en 1985. Nueva Zelanda disputa el origen de la bebida, y la cuestión sigue abierta.