La fiesta
Qué es Final de los Saltos de Esquí en Planica
Planica es un valle estrecho en el extremo noroeste de Eslovenia, cerca de las fronteras con Italia y Austria, al pie de las montañas Ponce, en los Alpes Julianos. Desde los años 1930, el nombre del valle está ligado a los saltos de esquí: allí se hicieron algunos de los saltos más largos de la historia, y fue allí donde nació el vuelo de esquí, la modalidad disputada en las rampas más grandes.
La primera gran rampa, la Bloudkova velikanka, proyectada por el ingeniero Stanko Bloudek, fue inaugurada en 1934. En 1969 entró en funcionamiento la rampa de vuelo de los Hermanos Gorišek, la Letalnica bratov Gorišek, que se convirtió en el escenario principal de las competiciones y donde se batieron varios récords mundiales. Desde finales de los años 1990, Planica recibe cada año la final de la Copa del Mundo de saltos de esquí de la FIS, que cierra la temporada.
La final ocupa cuatro días, con entrenamientos y clasificación, pruebas individuales y por equipos. El público se reparte por las laderas y gradas alrededor del área de aterrizaje, con banderas, cornetas y ropa con los colores de los países, y la llegada de cada saltador se acompaña con gritos y aplausos. Los saltadores eslovenos, llamados águilas, suelen estar entre los favoritos y son recibidos con fiesta.
Hoy el valle tiene un centro nórdico con varias rampas de distintos tamaños, pistas de esquí de fondo y un museo sobre la historia de los saltos. Fuera de la competencia, las rampas pueden verse de cerca, y algunas tienen tirolina y miradores.
Vale la pena el viaje para vivir la competición más esperada del invierno esloveno, en un valle alpino cerrado por montañas, y combinarlo con una estancia en Kranjska Gora, que queda a pocos kilómetros.
Cómo disfrutarla
Elige uno de los días de prueba individual o la prueba por equipos; los entrenamientos y la clasificación tienen menos público. Llega temprano: el acceso al valle se realiza por una carretera estrecha, y suele haber estacionamientos alejados con transporte hasta las gradas. Es final de invierno en los Alpes: lleva ropa impermeable y abrigada, gorro, guantes y calzado para nieve. Kranjska Gora, a pocos kilómetros, es la base más práctica.