Bled está al borde de los Alpes Julianos, en la región de Gorenjska, a unos 55 km de Liubliana. El lago de origen glacial tiene poco más de 2 km de largo, y en su centro hay una islita con un santuario mariano, accesible en barca de remo. En lo alto de un acantilado sobre la orilla norte, el castillo mencionado en un documento de 1011 completa el paisaje que aparece en buena parte de los carteles del país.
Un sendero plano rodea el lago, con bancos, pequeñas playas y trazos que llevan a los miradores de la orilla sur, desde donde se ve la isla con el castillo al fondo. Las barcas tradicionales, las pletnas, de fondo plano y remos manejados de pie, hacen la travesía hasta la isla desde varias orillas. En los meses cálidos mucha gente nada en las playas; en inviernos rigurosos la superficie se congela.
A unos 4 km al norte, el río Radovna corre entre paredes de roca en la garganta de Vintgar, recorrida por pasarelas de madera hasta la cascada Šum. Al sureste, Radovljica conserva una plaza medieval desde la que se contempla el valle del Sava, el museo de la apicultura y la tradición del pan de miel decorado. Cerca de allí, en Brezje, está el principal santuario católico de Eslovenia.
Bled también es conocida por la kremšnita, el pastel de crema y masa hojaldrada que las confiterías de la orilla sirven desde hace décadas, y sirve de base para visitar Bohinj y el Parque Nacional del Triglav.
Este destino reúne 2 ciudades: Bled, Radovljica.