Miquelon-Langlade es la mayor de las dos comunas de Saint-Pierre y Miquelon y la menos poblada: alrededor de 600 habitantes, casi todos en la aldea de Miquelon, en el norte. El territorio agrupa tres antiguas islas unidas por frisos de arena: Le Cap, al norte; Grande Miquelon, en el centro; y Langlade, al sur. Turberas, lagunas, dunas, colinas de bosque boreal y acantilados ocupan casi todo.
La aldea creció alrededor de la iglesia Notre-Dame-des-Ardilliers, la más antigua del archipiélago, y del pequeño puerto. Muchas familias descienden de acadios y de vascos, y la cría de animales y la pesca costera todavía forman parte de la vida local. La Maison de la Nature et de l'Environnement muestra la fauna y la flora de las islas y organiza caminatas guiadas; el Musée de Miquelon guarda objetos de la vida de los habitantes. En la costa oeste, el faro del Cap Blanc vigila el mar desde 1883.
Al sur de la aldea empieza el itsmo, la franja de arena y dunas de unos 12 km que une Miquelon con Langlade. Al norte de ella está la laguna salada del Grand Barachois, donde las focas grises y las focas comunes suelen descansar en los bancos de arena y aves migratorias paran para alimentarse. Al norte de la aldea, el Cap de Miquelon reúne acantilados, turberas y el valle de la Cormorandière, con senderos señalizados.
Langlade no tiene aldea permanente: en la Anse du Gouvernement hay casas de veraneo de los habitantes del archipiélago, la desembocadura de la Belle Rivière y el muelle de las embarcaciones estacionales. Más al sudoeste, un largo sendero atraviesa el bosque hasta el faro de la Pointe Plate.
Este destino reúne 1 ciudad: Miquelon.