El suroeste de Utah reúne dos de los parques nacionales más visitados del país, a unas dos horas en auto uno del otro. Zion es un cañón profundo abierto por el río Virgin en la arenisca Navajo, con paredes de color crema, rosa y rojo que alcanzan más de 600 metros de altura. Bryce Canyon, más alto y más fresco, es una sucesión de anfiteatros naturales en el borde de una meseta, llenos de pináculos de roca anaranjada llamados hoodoos.
Springdale, en la puerta de Zion, es la localidad de llegada: tiene hoteles, restaurantes y el autobús que recorre la ciudad y lleva a la entrada del parque. Dentro de Zion, la carretera panorámica del cañón principal está atendida por autobuses del parque buena parte del año, y los senderos van desde paseos llanos junto al río hasta la subida a Angels Landing, que exige licencia por sorteo.
Bryce Canyon City, junto a la entrada de Bryce, nació alrededor de un hotel y una estación de servicio de los años 1910 y hoy concentra el alojamiento del parque. Los miradores y los senderos que descienden entre los pináculos quedan a pocos kilómetros.
Kanab, al sur, entre los dos parques y Arizona, sirve de base para el desierto circundante, con las dunas rosadas de Coral Pink, y para quienes siguen al Grand Canyon o a Page.
Este destino reúne 3 ciudades: Springdale, Bryce Canyon City, Kanab.