Oklahoma está en el centro-sur de Estados Unidos, entre las Grandes Llanuras y las primeras colinas de los Ozarks. Fue territorio destinado a naciones indígenas removidas de otras regiones en el siglo XIX, después abierto a la colonización en carreras por tierras, y se enriqueció con el petróleo a comienzos del siglo XX. Hoy 39 naciones indígenas tienen sede en el estado.
Oklahoma City, la capital, nació en un solo día en 1889, en la primera carrera por tierras. Allí están el memorial a las víctimas del atentado de 1995, un gran museo sobre el Oeste y los vaqueros, un museo hecho con las naciones indígenas del estado y un barrio de almacenes de ladrillo atravesado por un canal.
Tulsa, a unos 170 km al noreste, se enriqueció con el petróleo y conserva edificios art déco de las décadas de 1920 y 1930. La ciudad fue una de las paradas más importantes de la Ruta 66, la carretera que unía Chicago con Los Ángeles. El distrito de Greenwood, llamado Black Wall Street, fue destruido en la masacre racial de 1921, y el centro Greenwood Rising cuenta esa historia.
Tulsa tiene además el museo Philbrook, en una antigua mansión con jardines, el parque Gathering Place, a orillas del río Arkansas, y centros dedicados a Bob Dylan y a Woody Guthrie.
Este destino reúne 2 ciudades: Oklahoma, Tulsa.