Las Vegas nació a comienzos del siglo XX como parada de tren en el desierto de Mojave, en el sur de Nevada. Creció con la construcción de la represa Hoover, en los años 1930, y con la legalización del juego en el estado, y se convirtió en la ciudad de los hoteles-casino, los espectáculos y las convenciones. El aeropuerto Harry Reid es uno de los más concurridos del oeste de Estados Unidos, y la ciudad funciona como puerta de entrada a los parques del Sudoeste.
El centro de la vida turística es la Strip, el tramo del Las Vegas Boulevard con los grandes hoteles temáticos, las fuentes, las atracciones de pago y los teatros. Al norte está el centro antiguo, en torno a Fremont Street, con la cubierta de pantallas y los letreros de neón que cuentan la historia de la ciudad, algunos de ellos preservados en el Neon Museum.
El desierto comienza justo después de las últimas avenidas. Al oeste, Red Rock Canyon tiene senderos entre paredes de arenisca roja; al noreste, el Valley of Fire es el parque estatal más antiguo de Nevada. Al sureste, la pequeña Boulder City fue construida para los obreros de la represa Hoover, que está a pocos kilómetros, en la frontera con Arizona, y embalsa el río Colorado en el lago Mead.
Al otro lado de la frontera con California, a unas dos horas y media en carretera hacia el oeste, el Parque Nacional del Valle de la Muerte reúne salinas, dunas y miradores de roca colorida. La base dentro del parque es Furnace Creek, un pequeño poblado con centro de visitantes, estación de servicio y alojamiento.
Este destino reúne 3 ciudades: Las Vegas, Boulder City, Furnace Creek.