El norte de Arizona está en la meseta del Colorado, una región elevada de bosques de pinos, desiertos de roca y cañones excavados por el río Colorado. El Grand Canyon es el centro de ese paisaje: un cañón de unos 445 km de longitud y más de 1.800 metros de profundidad, protegido como parque nacional e inscrito por la UNESCO como patrimonio mundial.
El borde sur concentra los servicios del parque y está abierto todo el año. Grand Canyon Village, en el borde del abismo, tiene los hoteles históricos, la estación de tren y el inicio de los senderos que bajan al cañón. Flagstaff, una ciudad universitaria a unos 2.100 metros de altitud, y Williams, una de las ciudades de la antigua Ruta 66, son las bases en las carreteras de acceso; desde Williams sale el tren que llega al borde.
Al noreste, Page creció en los años 1950 con la construcción de la presa de Glen Canyon, que formó el lago Powell. Alrededor están Antelope Canyon, de paredes onduladas, abierto solo a grupos con guía navajo, y la curva del río Colorado en Horseshoe Bend.
Más al este, ya junto a Utah, Monument Valley reúne las formaciones rocosas de arenisca roja que han aparecido en muchas películas del oeste. Es un parque tribal de la Nación Navajo, con reglas y horarios propios, y tiene como base la población de Oljato-Monument Valley, del lado de Utah.
Este destino reúne 5 ciudades: Flagstaff, Grand Canyon Village, Williams, Page, Oljato-Monument Valley.