Eslovenia tiene alrededor de 47 km de costa, en la punta norte de la península de Istria, entre Trieste, en Italia, y la frontera con Croacia. Durante cinco siglos, las ciudades del litoral formaron parte de la República de Venecia, y eso se aprecia en las plazas, en las iglesias con campanarios y en los leones alados en las fachadas. El italiano es lengua oficial junto al esloveno en los municipios costeros, y las señales son bilingües.
Piran ocupa la punta de una estrecha península, con calles de piedra que suben hasta la iglesia de San Jorge y las murallas. En el centro, la plaza Tartini, en forma de elipse, ocupa el lugar de un antiguo dique. Junto a ella, Portorož es la zona de playas y de tradición termal, con tratamientos a base de salmuera y barro de las salinas, y, hacia el sur, las salinas de Sečovlje todavía producen sal por el método tradicional.
Koper, la ciudad más grande del litoral, con el único puerto de contenedores del país, conserva un centro histórico de traza veneciana alrededor de la plaza principal. Izola, entre las dos, nació en una isla y mantiene el puerto pesquero y las calles estrechas. Una antigua línea férrea, la Parenzana, se ha convertido en sendero para bicicleta y caminata entre las ciudades.
En el interior, a unos 20 km de Koper, la iglesia fortificada de Hrastovlje guarda frescos de 1490 con una Danza de la Muerte.
Este destino reúne 4 ciudades: Piran, Portorož, Koper, Izola.