Idrija está en un valle estrecho del oeste de Eslovenia, entre las colinas cubiertas de bosque del altiplano de Idrija, a unos 60 km de Liubliana. La historia de la ciudad comienza con un hallazgo: a fines del siglo XV, según la tradición en 1490, un fabricante de cubos encontró mercurio en una fuente. La mina que se abrió allí llegó a ser la segunda más grande del mundo y funcionó durante cerca de 500 años, con más de 700 km de galerías.
Desde 2012, la mina y los edificios relacionados con ella están en el Patrimonio Mundial de la UNESCO, junto con Almadén, en España, como Patrimonio del Mercurio. La visita empieza en el Antonijev rov, la entrada de la mina abierta en 1500, sigue por el castillo de Gewerkenegg, antigua sede administrativa de la mina y hoy museo de la ciudad, y pasa por el kamšt, una bomba de agua con una rueda de madera de 13,6 metros de diámetro.
Idrija es también la ciudad del encaje de bolillos. El encaje de Idrija tiene indicación geográfica protegida, y el arte del encaje en Eslovenia está en la lista de patrimonio inmaterial de la UNESCO. En la mesa, el plato típico son los idrijski žlikrofi, pequeños pasteles rellenos de papa.
Alrededor de la ciudad, el valle del río Idrijca tiene senderos en plena naturaleza. El sendero de las rake, un antiguo canal de agua de la mina, lleva desde el kamšt hasta el Divje jezero, un lago verde formado por un manantial kárstico profundo, de donde nace el río más corto de Eslovenia.
Este destino reúne 1 ciudad: Idrija.