El Carso (Kras) es una meseta de caliza en el suroeste de Eslovenia, entre el golfo de Trieste y el valle del Vipava, junto a la frontera italiana. Fue aquí donde los geólogos describieron por primera vez las formas que crea el agua en la caliza, y el nombre de la región pasó a designar ese tipo de relieve en todo el mundo. El paisaje está compuesto por bosques de roble y pino, muros de piedra seca, dolinas y aldeas con casas de piedra.
Sežana, la ciudad principal, se sitúa junto a la frontera, a unos 17 km de Trieste, en la antigua línea de ferrocarril entre Viena y Trieste. A pocos kilómetros están la caballeriza de Lipica, fundada en 1580 por los Habsburgo, donde nació el caballo lipizzano, y la cueva de Vilenica, cerca de Lokev, que recibe visitantes desde el siglo XVII. En el centro de la ciudad, el jardín botánico de la villa Mirasasso conserva plantas traídas de varias partes del mundo.
Más al norte, Štanjel ocupa la cima de una colina, rodeada por murallas del siglo XV, con calles de piedra, un castillo y la iglesia de San Daniel, con torre en forma de limón. El arquitecto Max Fabiani, que fue alcalde de la aldea entre las dos guerras, diseñó allí el Jardín Ferrari, en terrazas.
El Carso es también tierra de vino y de jamón. El teran, tinto de color intenso hecho con la uva refošk en las tierras rojas de la meseta, y el kraški pršut, jamón curado por el viento bora, aparecen en las bodegas y en las casas de comidas de las aldeas, como Tomaj, Dutovlje y Štanjel.
Este destino reúne 2 ciudades: Sežana, Štanjel.