Trnava está en la llanura del oeste de Eslovaquia, a unos 45 km de Bratislava, y gobierna la región que lleva su nombre. Después de 1543, cuando los otomanos tomaron Esztergom, la ciudad recibió el arzobispado y se convirtió en un centro del catolicismo en el Reino de Hungría. En 1635, el arzobispo Péter Pázmány fundó allí una universidad jesuita, la única del reino en aquella época. La cantidad de iglesias dentro de las murallas dio a Trnava el apodo de Pequeña Roma (Malý Rím).
El casco antiguo es compacto y plano. La Torre de la Ciudad, de 1574, se alza en la Trojičné námestie, la plaza de la Trinidad, y la calle Hlavná une la plaza con las dos iglesias principales: la catedral jesuita de San Juan Bautista y la basílica de San Nicolás, que servía a los arzobispos. Gran parte de las murallas medievales de ladrillo sigue en pie y se puede recorrer por el exterior.
Piešťany está a unos 30 km al norte, a orillas del Váh. Es el mayor balneario del país, buscado por quienes tratan reumatismo y artritis con aguas termales y baños de lodo. Las casas de baños ocupan una isla entre dos brazos del río, conectada con la ciudad por un puente cubierto de arquitectura funcionalista, el Puente de la Columnata.
Las dos ciudades están en la línea de tren que sube desde Bratislava por el valle del Váh y combinan bien en un itinerario de dos días.
Este destino reúne 2 ciudades: Trnava, Piešťany.