Orava es la región histórica del valle del río Orava, en el extremo norte de Eslovaquia, junto a la frontera con Polonia. El paisaje alterna colinas de pasto, aldeas de casas de madera y montañas: al suroeste la Oravská Magura, al este los Tatras Occidentales, que allí se llaman Roháče, y al norte la Babia hora, en la frontera.
Oravský Podzámok, la aldea de llegada, creció al pie del Castillo de Orava, que se alza sobre un roquedo de caliza sobre el río. Es el castillo más conocido de la región y sirvió de escenario para la película Nosferatu, de 1922. La aldea tiene estación en la línea de tren que sube el valle hasta Trstená.
Más al norte, el embalse de Orava, formado en los años 1950, cubrió cinco aldeas. De la aldea de Slanica solo quedó la cima del cerro, hoy una isla con iglesia barroca y una exposición de arte popular, visitada en barco desde Námestovo. Al este, Zuberec es la puerta de los Roháče: cerca de la aldea está el Museo de la Aldea de Orava, uno de los mayores museos al aire libre del país, y desde allí la carretera sube al valle de Roháče, de donde salen las rutas hacia los lagos de montaña.
La región tiene cocina de montaña, con quesos de oveja y platos de papa, y un ritmo tranquilo, sin grandes ciudades.
Este destino reúne 2 ciudades: Oravský Podzámok, Zuberec.