El Spiš es una región histórica del este de Eslovaquia, entre los Altos Tatras y las montañas de Levoča. En la Edad Media, colonos alemanes fundaron aquí ciudades de comerciantes y mineros, y varias de ellas obtuvieron privilegios de ciudad real libre. El resultado es una concentración de plazas góticas y renacentistas, iglesias con altares de madera tallada y castillos poco comunes en el país.
Tres lugares forman el núcleo del destino. Levoča, antigua capital administrativa del Spiš, tiene una plaza rectangular rodeada por murallas y la Basílica de Santiago, con el altar de madera gótico más alto del mundo, hecho por el taller del Maestro Pablo a comienzos del siglo XVI. A unos 15 km al este, las ruinas del Castillo de Spiš ocupan una colina de caliza sobre la aldea de Spišské Podhradie, frente a la ciudad eclesiástica de Spišská Kapitula y cerca de la iglesia medieval de Žehra. Ese conjunto y Levoča son Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Al norte, al pie de los Tatras, Kežmarok suma un castillo renacentista y una iglesia luterana de madera de comienzos del siglo XVIII, también Patrimonio Mundial, construida sin clavos de metal. Las tres ciudades están a menos de 40 km entre sí y se conectan por carreteras cortas.
El destino combina bien con los Altos Tatras, a 30 km de Kežmarok, y con el Paraíso Eslovaco, al sur de Levoča. En julio, Levoča acoge la mayor peregrinación católica del país, la Mariánska hora, y Kežmarok organiza un festival de artesanía popular europea.
Este destino reúne 3 ciudades: Levoča, Spišské Podhradie, Kežmarok.