Banská Bystrica está en el valle del río Hron, en el centro de Eslovaquia, entre los Bajos Tatras y las montañas de Kremnica. Sede de la región administrativa homónima, es una de las ciudades más grandes del país, con cerca de 73 000 habitantes. La riqueza procedió de las minas de cobre y plata de las montañas vecinas, en especial de Špania Dolina, y de ese pasado quedan la gran plaza y el castillo urbano, un conjunto fortificado de iglesias y casas en la parte alta del centro.
La ciudad también ocupa un lugar central en la historia del siglo XX. El 29 de agosto de 1944 allí comenzó la Revuelta Nacional Eslovaca (SNP), un levantamiento armado contra el régimen aliado de la Alemania nazi. La plaza principal lleva el nombre de la revuelta, y el museo dedicado a ella ocupa un edificio de hormigón de 1969, con una exposición al aire libre de blindados y armas pesadas.
Kremnica está al oeste, a 564 m de altitud, en un valle de las montañas de Kremnica. Fue una de las ciudades más ricas del Reino de Hungría gracias al oro: las minas funcionaron desde la Edad Media hasta el siglo XX, y la ceca, que ya existía en 1328, todavía acuña monedas y medallas. El castillo urbano con la iglesia gótica de Santa Catalina domina la plaza y las casas de los mineros.
Las dos ciudades combinan bien con una excursión a Špania Dolina, un pueblo minero de casas de madera y piedra en las montañas al norte de Banská Bystrica.
Este destino reúne 2 ciudades: Banská Bystrica, Kremnica.