Los Altos Tatras (Vysoké Tatry) son la parte más alta de la cordillera de los Cárpatos y forman la frontera norte de Eslovaquia con Polonia. En el lado eslovaco está el Gerlachovský štít, de 2.655 metros, el punto más alto del país, y el Kriváň, de silueta inclinada, considerado símbolo nacional. La región tiene más de cien lagos de origen glaciar (plesá), valles en forma de U y cascadas, todo dentro del Parque Nacional de los Tatras (TANAP), creado en 1949, el más antiguo del país.
La vida turística se organiza en una franja de poblados al pie de las montañas, entre 800 y 1.350 metros de altitud. Štrbské Pleso, Starý Smokovec y Tatranská Lomnica surgieron como estaciones de cura y esquí en los siglos XIX y XX y hoy forman parte de una sola ciudad, Vysoké Tatry. Un tren eléctrico de vía estrecha conecta esas localidades entre sí y con Poprad, la ciudad en el valle con aeropuerto y estación de la línea principal del país.
En verano, senderos suben desde los poblados hasta los lagos y los refugios de montaña, y teleféricos llevan al Skalnaté pleso y a la cima del Lomnický štít, a 2.634 metros. La carretera que rodea el macizo sigue hacia el este hasta Ždiar, aldea de casas de madera pintadas al pie de los Tatras de Belianske, cerca de la Cueva de Belianska. En invierno, Štrbské Pleso y Tatranská Lomnica tienen pistas de esquí y senderos de esquí de fondo.
El parque tiene normas de visita propias. Los senderos por encima de los refugios cierran del 1 de noviembre al 15 de junio, y en ese período solo se sube hasta los refugios, con pocas excepciones. Caminar fuera de los senderos marcados no está permitido, y el tiempo en la montaña cambia rápido, incluso en verano.
Este destino reúne 5 ciudades: Poprad, Štrbské Pleso, Starý Smokovec, Tatranská Lomnica, Ždiar.