Marsa Alam está en la mitad sur del litoral egipcio del Mar Rojo, a unos 270 km de Hurghada. La ciudad es pequeña y creció en las últimas décadas, con resorts repartidos a lo largo de decenas de kilómetros de costa, al norte y al sur, entre el mar y las montañas del Desierto Oriental.
Los arrecifes de coral comienzan junto a la playa en muchas bahías, y el snorkel y el buceo son el centro del viaje. En la bahía de Abu Dabbab, al norte, el fondo de praderas marinas atrae tortugas verdes; los dugongos se ven de vez en cuando. En mar abierto, el arrecife de Elphinstone recibe a buceadores experimentados.
Al sur, el Parque Nacional de Wadi el-Gemal protege un amplio tramo de costa, islas, manglares y el valle del desierto que le da nombre, con ruinas romanas y las minas de esmeraldas explotadas desde la Antigüedad. Familias ababda, pastores del desierto, reciben a grupos para ofrecer café y pan asado en brasas.
Marsa Alam está más aislada que Hurghada y tiene menos vida nocturna: los resorts concentran la mayor parte de los servicios, y las excursiones salen desde ellos hacia el mar y el desierto.
Este destino reúne 1 ciudad: Marsa Alam.