Christchurch (Ōtautahi, en maorí) es la ciudad más grande de la Isla Sur, con más de 400.000 habitantes, y la principal puerta de entrada a Canterbury, los Alpes del Sur y la costa oeste. Está al borde de las llanuras de Canterbury, atravesada por el río Avon (Ōtākaro), y tiene como centro verde a Hagley Park, con el Jardín Botánico fundado en 1863.
La ciudad quedó marcada por los terremotos de septiembre de 2010 y de febrero de 2011; el segundo, de magnitud 6,3, mató a 185 personas y derribó gran parte del centro. La reconstrucción cambió el paisaje: edificios nuevos conviven con construcciones de piedra del siglo XIX restauradas, áreas abiertas y obras de arte urbano. La Catedral de Cartón, del arquitecto japonés Shigeru Ban, inaugurada en 2013, se convirtió en uno de los símbolos de esta etapa.
Al sur, las colinas de Port Hills separan la ciudad del puerto de Lyttelton, y un funicular sube hasta la cima del Monte Cavendish, con vista a las llanuras, el puerto y los Alpes. Cerca del aeropuerto, el International Antarctic Centre recuerda que Christchurch es la base desde donde salen los programas antárticos de Nueva Zelanda, Estados Unidos e Italia.
A unos 84 km por carretera, Akaroa está ubicada dentro del cráter de un antiguo volcán de la Península de Banks, al borde de un puerto natural. Fundada por colonos franceses en 1840, la aldea conserva calles con nombres franceses, casas de madera y un museo sobre la historia de la península. En el puerto vive el delfín de Hector, el delfín más pequeño del mundo, que sólo existe en Nueva Zelanda.
Este destino reúne 2 ciudades: Christchurch, Akaroa.