El valle del río Brandywine atraviesa el norte de Delaware y el sureste de Pensilvania, entre colinas, bosques y granjas, a menos de una hora de Filadelfia. En 1802, el inmigrante francés Éleuthère Irénée du Pont instaló a orillas del río un molino de pólvora que dio origen a una de las mayores empresas químicas del mundo, y la familia construyó allí, en las décadas siguientes, mansiones, colecciones y jardines que hoy se abren al público.
En los alrededores de Wilmington quedan tres de esas propiedades: el Hagley Museum, en el lugar de los molinos de pólvora; Nemours, la mansión de inspiración francesa de Alfred I. du Pont, con jardines formales; y Winterthur, la casa de campo de Henry Francis du Pont, convertida en museo de artes decorativas americanas, con un gran jardín en medio del bosque.
Del lado de Pensilvania, Kennett Square es un pueblito de granjas de hongos, base para Longwood Gardens, el jardín creado por Pierre S. du Pont, con invernaderos, fuentes e iluminación navideña. En Chadds Ford, cerca de allí, el Brandywine Museum of Art, en un antiguo molino, reúne las pinturas de tres generaciones de la familia Wyeth.
El valle también fue escenario de la batalla de Brandywine, en 1777, una de las mayores de la guerra de independencia.
Este destino reúne 2 ciudades: Wilmington, Kennett Square.