Pittsburgh nació en la confluencia que da origen al río Ohio, en el oeste de Pensilvania. Fue el gran centro del acero de Estados Unidos a finales del siglo XIX y comienzos del XX, con fortunas como las de Andrew Carnegie y Henry Clay Frick, que dejaron en la ciudad museos, bibliotecas y parques.
Con el cierre de las siderúrgicas, la ciudad se reinventó con universidades, hospitales y tecnología. El centro, apretado entre los ríos, está rodeado por cientos de puentes, y los funiculares del siglo XIX suben el Mount Washington hasta miradores sobre la confluencia. Al otro lado del río Allegheny, el North Shore reúne los estadios y el Museo Andy Warhol, dedicado al artista nacido allí; en Oakland están los Museos Carnegie y el invernadero victoriano de Phipps.
A unos 110 km al sureste, en las montañas Laurel Highlands, Frank Lloyd Wright construyó Fallingwater, la casa apoyada sobre una cascada, y, cerca de allí, Kentuck Knob. Ambas forman parte del conjunto de obras de Wright inscrito como Patrimonio Mundial por la UNESCO.
La base para visitarlas es Ohiopyle, una aldea dentro de un parque estatal de cascadas y rápidos en el río Youghiogheny, atravesada por una ciclovía que llega hasta Pittsburgh.
Este destino reúne 2 ciudades: Pittsburgh, Ohiopyle.