Dallas y Fort Worth forman la mayor área metropolitana de Texas, en el norte del estado, a unos 50 km una de la otra. Las dos ciudades tienen personalidades distintas: Dallas, de bancos, comercio y rascacielos, quedó marcada por el asesinato del presidente John F. Kennedy en 1963, conmemorado en el Sixth Floor Museum, en el edificio desde donde partieron los disparos. El centro tiene uno de los mayores distritos de arte del país, con el museo de arte, el museo de historia natural y ciencia y el parque Klyde Warren.
Fort Worth se presenta como la ciudad donde comienza el Oeste. A fines del siglo XIX fue parada del ganado que se dirigía al norte, y el barrio de los Stockyards conserva los corrales, el desfile diario de toros de cuernos largos por las calles y el rodeo de los fines de semana. La ciudad tiene también un conjunto de museos de arte de proyección internacional, como el Kimbell, de Louis Kahn, y el Modern, de Tadao Ando.
Arlington, en Texas, está entre las dos ciudades y reúne los grandes parques de diversiones y estadios de la región: el Six Flags Over Texas, el primero de la cadena, el parque acuático Six Flags Hurricane Harbor, el estadio de los Dallas Cowboys y el del equipo de béisbol Texas Rangers.
El aeropuerto de Dallas/Fort Worth, entre las tres ciudades, es uno de los más transitados del mundo y punto de conexión para todo el país.
Este destino reúne 3 ciudades: Dallas, Fort Worth, Arlington.