Aspen, Snowmass, Vail y Breckenridge están en el centro de Colorado, en las Montañas Rocosas, entre 2.400 y 2.900 metros de altitud. Son las estaciones de esquí más conocidas del país, conectadas a Denver por la interestatal 70, que atraviesa la cordillera por túneles y pasos de montaña.
Aspen nació como ciudad de la plata a fines del siglo XIX y se convirtió en estación de esquí después de la Segunda Guerra Mundial. Tiene cuatro montañas para esquiar: Aspen Mountain, que asciende desde el centro, Aspen Highlands, Buttermilk y Snowmass, la más grande, con su propia villa, Snowmass Village. En verano, la carretera del paso Independence y el lago Maroon, al pie de los picos Maroon Bells, son las excursiones más buscadas.
Vail fue inaugurada en 1962 por veteranos de la 10ª División de Montaña, la tropa de esquí del Ejército estadounidense que entrenó cerca durante la Segunda Guerra. La villa tiene calles peatonales de estilo tirolés, y la montaña es conocida por los Back Bowls, grandes valles abiertos en la cara sur. Breckenridge, a cerca de una hora de Vail, conserva un centro histórico de la fiebre del oro de 1859, con casas de madera de la época victoriana a lo largo de la Main Street.
La temporada de esquí suele ir de fines de noviembre a abril. De junio a septiembre, las mismas montañas reciben a quienes hacen senderismo, mountain bike y paseos en teleférico, y a fines de septiembre los bosques de álamos se vuelven amarillos en las laderas.
Este destino reúne 4 ciudades: Aspen, Snowmass Village, Vail, Breckenridge.