El Krka nace cerca de Liubliana y corre hacia el este, por el sureste de Eslovenia, hasta unirse al Sava, cerca de la frontera con Croacia. Su curso medio y bajo atraviesa la Dolenjska, una región de colinas con viñedos y capillas, bosques y aldeas, conocida por el cviček, un vino ligero hecho con uvas tintas y blancas.
Novo mesto, la principal ciudad de la región, fue fundada en 1365 por el duque Rudolf IV de Habsburgo, en una curva del río. El centro antiguo ocupa un promontorio: la plaza principal, con arcadas, desciende hasta el Krka, y en el punto más alto está la catedral de San Nicolás, con un retablo de Tintoretto. Excavaciones en los alrededores revelaron tumbas de la Edad del Hierro con situlas, vasos de bronce decorados con escenas de la vida de la época, y la ciudad pasó a llamarse ciudad de las situlas. Las piezas están en el Museo de Dolenjska.
Río abajo, el Castillo de Otočec ocupa una isla en medio del Krka, y más adelante, al pie de los montes Gorjanci, está la cartuja de Pleterje, monasterio de monjes cartujos aún habitado. Kostanjevica na Krki, ya en la región vecina de Posavska, es una pequeña ciudad construida en una isla del río, con un antiguo monasterio cisterciense que se convirtió en galería de arte y un parque de esculturas en roble.
El destino se recorre bien en coche, con paradas cortas, y combina historia, arte, río y vino.
Este destino reúne 2 ciudades: Novo mesto, Kostanjevica na Krki.