Celje, la tercera ciudad más grande de Eslovenia, está en el valle del río Savinja, en el centro este del país, a una hora en auto de la capital. Fue la Celeia de los romanos, ciudad próspera que obtuvo derechos de municipio en el año 45 y era llamada "segunda Troya". Parte de las calles y de las casas romanas está expuesta en el subsuelo del casco histórico.
En la Edad Media, la ciudad fue la sede de los Condes de Celje, la familia noble más poderosa del territorio esloveno. Gobernaron de 1341 a 1456, llegaron a ser príncipes del Imperio y rivalizaron en influencia con los Habsburgo. El escudo de Eslovenia heredó las tres estrellas doradas de la familia. El castillo familiar, en lo alto de una colina al sureste de la ciudad, es el mayor conjunto fortificado del país, y en el casco antiguo el Palacio de los Príncipes y la Stara grofija albergan el museo regional.
Río abajo por el Savinja, a poco más de 10 km, Laško tiene termas, una cervecería fundada en 1825 y, en julio, el festival Pivo in cvetje, de cerveza y flores. Hacia el este, cerca de la frontera croata, Rogaška Slatina es una estación de aguas con siglos de tradición, famosa por su agua mineral muy rica en magnesio, por el parque termal y por el cristal.
El tren conecta las tres ciudades, y el destino combina historia medieval, museos y días de descanso en las aguas termales.
Este destino reúne 3 ciudades: Celje, Laško, Rogaška Slatina.