El Paraíso Eslovaco (Slovenský raj) es una meseta de caliza entre Spiš y la región de Gemer, al sur de los Altos Tatras. Arroyos la han cortado creando decenas de gargantas estrechas, con cascadas en escalones, y el río Hornád abrió un cañón de unos 16 km. El área fue la primera zona protegida de Eslovaquia, en 1964, y se convirtió en parque nacional en 1988.
Lo que hace famoso al parque es la manera de recorrer esas gargantas. En las más visitadas, como la Suchá Belá, el sendero avanza dentro del lecho del arroyo y supera los desniveles con escaleras fijadas en la roca, cadenas, ganchos y puentes de madera. Por seguridad, el recorrido por las gargantas solo puede hacerse río arriba. En el cañón del Hornád, pasarelas metálicas acompañan el río junto a los paredones.
El parque tiene tres puertas de entrada. Al norte, Spišská Nová Ves, ciudad con estación de tren, está a pocos kilómetros de Čingov, desde donde se sube al mirador Tomášovský výhľad. Al noroeste, la aldea de Hrabušice y su población de Podlesok son la base para la Suchá Belá y las ruinas del monasterio de Kláštorisko. Al sur, Dedinky se sitúa a orillas del lago Palcmanská Maša, cerca de la Cueva de Hielo de Dobšiná, Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Los senderos por las gargantas requieren calzado firme, algo de preparación física y las manos libres para las escaleras. Después de lluvias fuertes, la administración del parque y el servicio de rescate de montaña pueden cerrar las gargantas debido a la crecida de los arroyos.
Este destino reúne 3 ciudades: Spišská Nová Ves, Hrabušice, Dedinky.