La Malá Fatra es una cadena montañosa del noroeste de Eslovaquia, atravesada por el río Váh entre Žilina y Martin. La parte al norte del río, la Krivánska Malá Fatra, forma desde 1988 el Parque Nacional Malá Fatra, con crestas de roca caliza, bosques de haya y abeto y el Veľký Kriváň, de 1.709 metros, la cumbre más alta de la sierra.
Žilina es la ciudad de llegada y la capital de la región, con estación en la principal línea ferroviaria del país. El centro tiene dos plazas contiguas, la Mariánske námestie, rodeada de arcadas, y la plaza Andreja Hlinku, por debajo de la catedral y de la torre de Burian. En las afueras están el castillo de Budatín, con el museo del oficio de los caldereros, y, a unos 12 km, el castillo de Strečno, sobre un risco a la orilla del Váh.
Terchová, a unos 25 km, es la aldea natal de Juraj Jánošík, el bandolero que se volvió héroe popular. Es la puerta de entrada al valle de Vrátna, desde donde un teleférico sube a la cresta principal, y a las gargantas de Jánošíkove diery, recorridas por escaleras, puentes de madera y cadenas junto a cascadas. Sobre ellas se alza el Veľký Rozsutec, la montaña rocosa que es el símbolo del parque.
La región también es conocida por la música de Terchová, con rabecas, contrabajo y canto a varias voces, que se escucha en el festival Jánošíkove dni, en verano.
Este destino reúne 2 ciudades: Žilina, Terchová.