Esmirna, llamada İzmir en turco, es una de las principales puertas de entrada de la costa del Egeo. La bahía, los transportes urbanos y el aeropuerto convierten la ciudad en una base de llegada, pero el itinerario no se agota en pasar por la terminal de autobuses. Ágora, Konak, Kadifekale y Kordon merecen tiempo propio.
Al oeste, la península de Çeşme combina el castillo portuario y playas como Ilıca. Alaçatı tiene un núcleo de casas de piedra que se visita a pie, separado de los puntos de costa usados por los deportes de viento. Pasar la noche en la península permite alternar estos planes según el clima.
Bergama, al norte, reúne la acrópolis de Pérgamo, el Asclepión y la Basílica Roja. Sardes, en la provincia de Manisa, suma la historia de la Lidia en una salida por otra dirección. Son circuitos que deben reservar días separados, sin que la buena conexión con Esmirna se confunda con cercanía entre todos los lugares.
Este destino reúne 4 ciudades: Esmirna, Çeşme, Alaçatı, Bergama.