Queenstown está en la ribera norte del Lago Wakatipu, el tercer más grande de Nueva Zelanda, largo y en forma de S, rodeado por montañas que se cubren de blanco en invierno, como la cadena The Remarkables. La ciudad nació en la fiebre del oro de 1862 y hoy tiene unas 29.000 personas, pero recibe muchos más visitantes a lo largo del año, que llenan el centro compacto a orillas del lago.
Es conocida como un centro de deportes de aventura. Allí, en el puente histórico del río Kawarau, se hizo en 1988 el primer salto comercial de bungee del mundo; hay lanchas a chorro por los desfiladeros, vuelos en parapente y rutas de bicicleta de montaña. Para quien prefiere un ritmo más tranquilo, el teleférico sube 450 metros sobre el lago, el barco de vapor TSS Earnslaw, de 1912, atraviesa el Wakatipu, y los jardines de la orilla ocupan una península frente al centro.
En invierno, de junio a septiembre, Queenstown se convierte en base para esquiar, con las estaciones de Coronet Peak y The Remarkables cerca de la ciudad y otras hacia Wānaka. En cualquier época, la ciudad es punto de partida para Milford Sound, por la carretera desde Te Anau, y para los viñedos de pinot noir de Central Otago.
A unos 20 km está Arrowtown, una villa de la época del oro con casitas de mineros, un asentamiento chino restaurado y árboles que se vuelven dorados en otoño. Al fondo del lago, a 45 km, Glenorchy es la puerta de la ruta Routeburn, una de las Great Walks, y de los valles donde se filmaron escenas de El Señor de los Anillos.
Este destino reúne 3 ciudades: Queenstown, Arrowtown, Glenorchy.