El sur de Groenlandia es la parte más verde del país, con valles de pastos entre fiordos llenos de icebergs que bajan de la capa de hielo. Colonos nórdicos llegados con Erik el Rojo criaron ganado y ovejas allí durante casi cinco siglos; tras un largo intervalo, familias groenlandesas retomaron la cría de ovejas en los mismos valles. La UNESCO reconoció este conjunto, llamado Kujataa, en 2017.
Qaqortoq, la ciudad más grande del sur, es la puerta de entrada, con aeropuerto, casas coloridas sobre el puerto, la fuente más antigua del país y esculturas talladas en las rocas. Desde allí sale el barco hacia Hvalsey, la iglesia nórdica que aún conserva las cuatro paredes.
Más hacia el norte, por los fiordos, están Qassiarsuk, con Brattahlíð, la granja de Erik el Rojo, y la estatua de Leif Eriksson, e Igaliku, con las ruinas de Garðar, la antigua sede del obispado. Narsaq, en una llanura entre fiordos, tiene museo y senderos con vista a la capa de hielo.
Barcos y helicópteros conectan los lugares. Hay senderos de varios días que atraviesan las granjas, y una caminata desde Narsarsuaq llega al glaciar Kiattuut.
Este destino reúne 4 ciudades: Qaqortoq, Qassiarsuk, Igaliku, Narsaq.