Tossa de Mar: Vila Vella y playas
Sale de Platja Gran de Tossa de Mar, al pie de las murallas autobús desde Girona (vía Lloret de Mar) o desde Barcelona (Estació del Nord); coche aproximadamente 5 horas día completo fácil, con subida hasta el faro
Tossa de Mar está a unos 100 km al norte de Barcelona y 40 km al sur de Girona, y es la única villa medieval fortificada que aún se conserva en la costa catalana. La Vila Vella, rodeada por murallas de los siglos XII al XIV con torres cilíndricas, sube la colina en el extremo sur de la Platja Gran; en su interior hay callejuelas de piedra, casas de pescadores, las ruinas de la iglesia gótica y, en lo alto, el Far de Tossa, un faro en funcionamiento con un centro de interpretación sobre los faros del Mediterráneo. En la antigua Casa del Gobernador funciona el Museo Municipal, con mosaicos de la villa romana dels Ametllers y una colección de arte moderno que incluye El violinista celeste, de Marc Chagall, que pasó temporadas en la villa en los años 1930. En la entrada de la Vila Vella, una estatua recuerda a la actriz Ava Gardner, que rodó en Tossa en 1950. La Platja Gran, de 380 m, está delante del centro; al otro lado de la bahía está la Mar Menuda, más pequeña y buena para buceo con snorkel, y detrás de las murallas la playa de piedras des Codolar. Un sendero de camí de ronda sale desde el faro hacia calas al sur.
Pasa por: Vila Vella, Platja Gran, Far de Tossa, Museu Municipal de Tossa de Mar, Platja de la Mar Menuda, Platja des Codolar.
Incluye: Paseo por cuenta propia. Murallas y faro: acceso exterior sin coste; centro de interpretación del faro y Museo Municipal con entrada pagada aparte.
Consejo: La villa no tiene tren: desde Girona el autobús pasa por Lloret de Mar; desde Barcelona, sal desde la Estació del Nord y cuenta con alrededor de 1 h 35. Consulta la última vuelta, que fuera del verano sale temprano. Sube a la Vila Vella al atardecer, cuando la luz pega en las murallas.
Mejor época: De mayo a octubre para la playa; julio y agosto se llenan. En invierno la villa queda vacía y parte de los servicios de playa cierra.
Calella de Palafrugell y Llafranc por el Camí de Ronda
Sale de Platja del Port Bo, en Calella de Palafrugell coche desde Girona (unos 50 minutos) o autobús hasta Palafrugell y conexión local cerca de 4 horas mañana y primera hora de la tarde fácil a moderado, con escaleras
Calella de Palafrugell es la villa de pescadores más fotografiada del Baix Empordà: casas blancas con arcadas (las voltes) sobre la Platja del Port Bo, barcas en la arena y pequeñas calas separadas por rocas. Desde allí sale el Camí de Ronda, un camino de piedra que sigue la costa, con escaleras, miradores y tramos entre pinos, hasta Llafranc, la villa vecina, con playa más grande y paseo marítimo. El recorrido dura alrededor de media hora y puede hacerse en familia. Desde Llafranc, una escalinata o la carretera sube al Far de Sant Sebastià, faro a 187 m sobre el mar, con mirador para toda la costa, ermita, restos de un poblado ibérico y un hotel-restaurante. Quienes dispongan de más tiempo continúan hasta Tamariu, la tercera villa del municipio de Palafrugell. El primer sábado de julio, la Platja del Port Bo acoge la Cantada d'Havaneres, una noche de canciones de origen cubano que suele reunir multitudes.
Pasa por: Calella de Palafrugell, Platja del Port Bo, Camí de Ronda, Llafranc, Far de Sant Sebastià, Platja del Canadell.
Incluye: Caminata por libre, sin tarifa. Aparcamiento de pago en las villas en verano.
Consejo: Haz el camí de ronda por la mañana, antes del calor, y come en Llafranc. En julio y agosto el aparcamiento de Calella se llena pronto; hay zonas de estacionamiento en la entrada de la villa. Lleva agua y calzado cerrado.
Mejor época: De abril a octubre. En mayo, junio y septiembre el camino está agradable y las playas, más vacías.
Begur y las playas de Sa Tuna y Aiguablava
Sale de Centro de Begur, al pie del castillo coche desde Girona (unos 50 minutos); autobús hasta Begur y taxi a las playas alrededor de 7 horas día completo fácil; bajadas empinadas a las playas
Begur es una villa en lo alto de un cerro, a pocos kilómetros del mar, con un castillo en ruinas en la cima desde donde se ve la costa y las islas Medes. El centro conserva casas de indianos, catalanes que se enriquecieron en Cuba en el siglo XIX y volvieron para construir mansiones coloridas, hoy parte de una ruta señalizada. Cada camino que baja de la villa termina en una cala distinta: Sa Tuna, pequeña, con casas de pescadores pegadas al agua y paseo de piedra; Aiguablava, de arena fina y agua clara, con el parador en lo alto del promontorio; Sa Riera, la más grande y familiar; Platja Fonda, de arena oscura, accesible por una larga escalinata; y Aiguafreda, más rocosa. Tramos del camí de ronda conectan algunas de ellas, como el de Sa Tuna a Aiguafreda. A comienzos de septiembre la villa celebra la Fira d'Indians, fiesta callejera con música cubana. Es una de las zonas más solicitadas de la Costa Brava en verano, con aparcamiento reducido en las calas.
Pasa por: Begur, Castell de Begur, Sa Tuna, Aiguablava, Sa Riera, Platja Fonda.
Incluye: Paseo por tu cuenta. Castillo con acceso abierto; playas sin cobro.
Consejo: En julio y agosto llega a las playas antes de las 10 h o usa el autobús urbano de verano de Begur hasta las calas, ya que los aparcamientos se llenan. Combínalo con Pals y Peratallada el mismo día si vas en coche.
Mejor época: De mayo a septiembre para playa; junio y septiembre tienen el mar más cálido y menos gente.
Pals y Peratallada, villas medievales del Empordà
Sale de Pals, a unos 40 km de Girona coche (unos 45 minutos desde Girona); autobús hasta Pals, Peratallada solo en coche cerca de 4 horas tarde fácil
Pals y Peratallada están a pocos kilómetros una de la otra, en la llanura del Baix Empordà, entre Girona y las playas de Begur. Pals es una villa de piedra dorada en lo alto de un cerro: el centro amurallado tiene la Torre de les Hores, torre románica que quedó del castillo, calles en escalera, la iglesia de Sant Pere y el Mirador del Pedró, desde donde se ven los arrozales y, al fondo, el mar y las islas Medes. Alrededor, campos de arroz que se inundan en primavera y se cosechan en otoño; el arroz de Pals es la base de los platos locales. Peratallada, más pequeña, es un conjunto medieval rodeado por murallas y por un foso excavado en la roca, con el castillo, plazas con arcos y calles sin coches, llenas de restaurantes y tienditas. En la misma región están Ullastret, con el mayor poblado ibérico de Cataluña, y Monells. La Platja de Pals, larga y de arena gruesa, completa el día para quien quiere mar.
Pasa por: Pals, Torre de les Hores, Mirador del Pedró, Peratallada, Castell de Peratallada, Platja de Pals.
Incluye: Paseo por tu cuenta, sin coste; estacionamiento de pago en la entrada de las villas en verano. Ullastret con entrada aparte.
Consejo: Ve al atardecer, cuando los autobuses de excursión ya se han ido y la luz queda bonita sobre la piedra. Deja el coche en los estacionamientos de la entrada: dentro de las murallas no se circula. Los fines de semana de verano, Peratallada se llena; entre semana está tranquila.
Mejor época: Todo el año. La primavera, con los arrozales anegados, y el otoño, con la cosecha, son las épocas de más color en la llanura.
Besalú y el puente medieval
Sale de Entrada del puente románico de Besalú, sobre el río Fluvià autobús desde Girona (unas 1 hora) o coche (unos 35 minutos) unas 3 horas mañana fácil
Besalú está a unos 30 km al norte de Girona, en dirección a la Garrotxa, y es la villa medieval más visitada de la provincia. La entrada se hace por el puente románico del siglo XII sobre el río Fluvià, con siete arcos en ángulo y una torre con portón en el centro: la imagen clásica de la villa. Dentro de las antiguas murallas, calles empedradas conducen a la Plaça de la Llibertat, con soportales y mercado semanal, a la iglesia de Sant Vicenç y al Monestir de Sant Pere, iglesia benedictina consagrada en 1003 con una ventana de arcos y leones en la fachada. El elemento excepcional es el micvé, baño ritual judío de los siglos XI y XII excavado cerca del río, uno de los pocos conservados en Europa; la visita se realiza con guía de la oficina de turismo, en horarios concretos. La villa fue declarada conjunto histórico-artístico en 1966 y puede verse en una mañana; por la tarde, continúa hacia los volcanes de la Garrotxa o hacia Banyoles.
Pasa por: Pont de Besalú, Miqvé de Besalú, Monasterio de Sant Pere, Iglesia de Sant Vicenç, Plaza de la Llibertat.
Incluye: Paseo por tu cuenta. Micvé solo con visita guiada de la oficina de turismo, con entrada pagada aparte.
Consejo: Pregunta en la oficina de turismo, junto al puente, los horarios de la visita al micvé y reserva a la llegada. La foto clásica del puente se toma desde la orilla opuesta, por la tarde. Aparcamiento de pago en la entrada de la villa.
Mejor época: Todo el año. En septiembre hay una feria medieval; los fines de semana de verano se llena.
Ruinas de Empúries, ciudad griega y romana
Sale de L'Escala, entrada del yacimiento arqueológico junto a la playa coche desde Girona (unos 45 minutos) o autobús hasta L'Escala y caminata unas 3 horas mañana fácil, al aire libre
Empúries es el único yacimiento de la península Ibérica donde una ciudad griega y una ciudad romana aparecen lado a lado, frente al mar, en la bahía de Roses. Los griegos de Focea fundaron Emporion en el siglo VI a.C.; los romanos llegaron en 218 a.C. y construyeron Emporiae en lo alto. La visita empieza por la ciudad griega, con la muralla, la ágora, el templo de Asclepio y las cisternas; continúa por el museo, con la estatua de Asclepio y piezas del yacimiento; y sube a la ciudad romana, mayor, con el foro, casas con mosaicos y el anfiteatro fuera de las murallas. Las excavaciones continúan. Un camino por la playa une las ruinas con la villa amurallada de Sant Martí d'Empúries y con el centro de L'Escala, conocida por las anchoas. El yacimiento es la sección de Empúries del Museu d'Arqueologia de Catalunya; de mediados de noviembre a mediados de febrero cierra los lunes.
Pasa por: Empúries, Neápolis griega, Ciudad romana de Emporiae, Museu d'Arqueologia de Catalunya – Empúries, Sant Martí d'Empúries.
Incluye: Entrada al yacimiento y al museo, con audioguía. Visitas guiadas y teatralizadas en verano con reserva aparte.
Consejo: Ve por la mañana: el yacimiento está descubierto y sin sombra. Lleva sombrero y agua, y termina con un baño en la playa junto a las ruinas. En julio y agosto hay visitas nocturnas algunos días; consulta la programación.
Mejor época: De marzo a junio y de septiembre a octubre, con buena temperatura para caminar al aire libre.
Jardines de Cap Roig, en Calella de Palafrugell
Sale de Cap Roig, entre Calella de Palafrugell y Palamós coche (unos 50 minutos desde Girona) o a pie desde Calella (40 minutos) unas 2 horas mañana o tarde fácil, con escaleras
Los Jardines de Cap Roig ocupan un promontorio al sur de Calella de Palafrugell, con el mar a ambos lados. Fueron creados a partir de 1927 por un coronel ruso, Nicolai Woevodsky, y por la aristócrata inglesa Dorothy Webster, que construyeron un castillo de estilo medieval y plantaron terrazas con más de mil especies de todo el mundo: palmeras, cactus, pinos, hortensias y un jardín de primavera. Caminos con escaleras bajan hasta miradores sobre la Cala del Golfet y las ensenadas de Calella, y el conjunto lo mantiene una fundación bancaria. En julio y agosto el jardín acoge el Festival de Cap Roig, con conciertos nocturnos en un escenario al aire libre; la programación suele salir en primavera y las entradas se venden por separado. Combina bien con el camí de ronda de Calella, que llega al jardín por la costa.
Pasa por: Jardines de Cap Roig, Castell de Cap Roig, Cala del Golfet.
Incluye: Entrada al jardín y al exterior del castillo, con entrada pagada por separado. Espectáculos del festival con entrada propia.
Consejo: Entra por la mañana temprano o a última hora de la tarde, cuando la luz sobre el mar es mejor y hace menos calor. En las noches de espectáculos de verano el acceso en coche queda restringido. Consulta la temporada del festival y compra con antelación si quieres asistir.
Mejor época: De abril a junio, con los jardines en flor, y septiembre y octubre. Julio y agosto para el festival.
Jardí Botànic Marimurtra, en Blanes
Sale de Blanes, entrada del jardín en la cima del cerro de Sant Joan tren Rodalies de Girona hasta Blanes y autobús urbano; coche (unos 45 minutos) unas 2 horas mañana o tarde fácil, con escaleras
Blanes marca el inicio de la Costa Brava, hacia el sur, y tiene el jardín botánico más antiguo de la región. Marimurtra fue creado en los años 1920 por el empresario alemán Carl Faust, que vivió en Cataluña y dedicó su fortuna al proyecto. El jardín ocupa un acantilado sobre el mar y reúne plantas de regiones de clima mediterráneo y subtropical de todo el mundo, con cactus, palmeras, bambúes y árboles de gran porte. La escalinata que baja entre cipreses hasta el Templet de Linné, un templete sobre la Cala Sa Forcanera, es la imagen conocida del lugar, con la vista hacia las rocas y el mar abierto. El recorrido está señalizado y lleva alrededor de una hora y media, con subidas. Blanes tiene además la Platja de Blanes, la roca de Sa Palomera, que separa la Costa Brava de la Costa del Maresme, y un segundo jardín botánico, el Pinya de Rosa, especializado en cactus.
Pasa por: Jardí Botànic Marimurtra, Templet de Linné, Cala Sa Forcanera, Blanes.
Incluye: Entrada al jardín, con entrada de pago aparte. Hay entrada de tarde, con acceso solo después del almuerzo.
Consejo: Compra la entrada con horario en la web oficial y ve por la mañana temprano en verano. Del tren de Blanes al jardín hay autobús urbano; a pie son unos 40 minutos en subida. En julio hay en Blanes un concurso de fuegos artificiales sobre el mar; comprueba las fechas.
Mejor época: Todo el año; la primavera tiene más flores. Cierra en pocas fechas; consulta el calendario.
Sant Feliu de Guíxols y el camí de ronda hasta Sant Pol
Sale de Passeig del Mar, en Sant Feliu de Guíxols autobús desde Girona (unos 1 hora) o coche (unos 40 minutos) cerca de 4 horas tarde fácil
Sant Feliu de Guíxols es una ciudad portuaria a unos 35 km de Girona, con un paseo marítimo bordeado de palmeras y casas modernistas, el Passeig del Mar. El centro histórico creció alrededor del Monestir de Sant Feliu de Guíxols, un monasterio benedictino con la Porta Ferrada, fachada prerrománica del siglo X, y el Museu d'Història de la ciudad, que relata la historia de la industria del corcho. En lo alto del cerro, la Ermita de Sant Elm tiene un mirador desde donde, en 1908, el periodista Ferran Agulló acuñó el nombre Costa Brava. Un tramo del camí de ronda de unos 3 km sigue hacia el norte, por miradores y calas, hasta la Platja de Sant Pol y S'Agaró, una urbanización de los años 1920 con mansiones de estilo noucentista y un paseo de piedra junto al mar. En verano, el Festival Porta Ferrada, uno de los más antiguos de Cataluña, ofrece espectáculos en el monasterio y en otros escenarios de la ciudad.
Pasa por: Monestir de Sant Feliu de Guíxols, Porta Ferrada, Passeig del Mar, Ermita de Sant Elm, Platja de Sant Pol, S'Agaró.
Incluye: Paseo por cuenta propia. Museu d'Història con entrada aparte. Festival con entradas propias.
Consejo: Haz el camí de ronda al atardecer y vuelve en autobús o taxi desde S'Agaró. La Platja de Sant Pol está resguardada y es buena para familias. En los días de festival, en julio y agosto, la ciudad se llena por la noche.
Mejor época: De mayo a octubre. En julio y agosto, por el festival; en septiembre, la playa con menos gente.
Lloret de Mar: Jardines de Santa Clotilde y camí de ronda a Fenals
Sale de Passeig de Lloret de Mar, en la Platja de Lloret autobús desde Girona (unas 50 minutos) o desde Barcelona; tren hasta Blanes y luego autobús cerca de 4 horas mañana y primera hora de la tarde fácil
Lloret de Mar es la localidad más animada de la Costa Brava sur, con hoteles grandes, playas largas y vida nocturna, pero guarda rincones tranquilos. Los Jardines de Santa Clotilde, creados en 1919 en un acantilado entre la Platja de Fenals y la Cala Boadella, siguen el modelo de los jardines italianos del Renacimiento: terrazas, escalinatas con esculturas, cipreses y vistas al mar. La Platja de Lloret, de 1,5 km, termina en el Castell d'en Plaja, una casa particular con aspecto de castillo construida en los años 1930, que se ha convertido en símbolo de la ciudad; en el mirador frente a ella está la Dona Marinera, estatua de bronce que mira al mar. Desde allí, un camí de ronda de unos 2 km sigue la costa hasta la Platja de Fenals, pasando por miradores y ensenadas. El centro tiene casas de indianos y la iglesia de Sant Romà, con cúpulas modernistas de cerámica colorida. Es una base barata y bien servida de autobuses para quien viaja sin coche.
Pasa por: Jardines de Santa Clotilde, Platja de Lloret, Castell d'en Plaja, Platja de Fenals, Dona Marinera, Cala Boadella.
Incluye: Paseo por cuenta propia. Jardines de Santa Clotilde con entrada pagada por separado.
Consejo: Haz el camí de ronda por la mañana y los jardines al final del día. Lloret es el punto de trasbordo de autobuses hacia Tossa de Mar; consulta los horarios en la estación de autobuses. En julio y agosto la ciudad recibe mucho turismo joven y es ruidosa por la noche.
Mejor época: De mayo a octubre. Junio y septiembre tienen playa buena con menos movimiento.
Banyoles y el Estany
Sale de Passeig Dalmau, a la orilla del lago, en Banyoles autobús desde Girona (unos 30 minutos) o coche (unos 25 minutos) unas 3 horas mañana o final de la tarde fácil
Banyoles está a unos 18 km al norte de Girona y tiene el lago natural más grande de Cataluña, el Estany, de 2,1 km de longitud, formado en una depresión alimentada por aguas subterráneas. Fue sede de las pruebas de remo en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 y sigue siendo un centro de entrenamiento para remeros. Un camino plano de unos 8 km rodea el lago, a pie o en bicicleta, pasando por las pesqueres, las casitas de pesca del siglo XIX construidas sobre el agua en la orilla este, por la iglesia románica de Santa Maria de Porqueres y por zonas de baño con plataformas de madera abiertas en verano. Hay botes de remo y pedalines para alquilar y un bote eléctrico que da la vuelta al lago. El centro de Banyoles tiene la Plaça Major con soportales, mercado los miércoles y el Monestir de Sant Esteve, de origen benedictino. Cabe en una mañana combinada con Besalú por la tarde.
Pasa por: Estany de Banyoles, Pesqueres, Monestir de Sant Esteve, Plaça Major de Banyoles, Porqueres.
Incluye: Caminata y baño en el lago sin cobro. Barcos y pedales de alquiler se pagan aparte.
Consejo: Alquila una bicicleta en la ciudad para dar la vuelta al lago en una hora. Lleva traje de baño de junio a septiembre: el agua está fría incluso en verano. Al atardecer la luz da de frente en las pesqueres.
Mejor época: De abril a octubre. De junio a septiembre para bañarse; otoño para los colores de los árboles en la orilla.
Garrotxa: volcanes, Olot y Castellfollit de la Roca
Sale de Área de Can Serra, en la Fageda d'en Jordà, entre Olot y Santa Pau desde Girona en coche (unos 1 hora); autobús hasta Olot y autobús local en verano aproximadamente 8 horas día completo moderada, con senderos de 2 a 4 horas
La Garrotxa es la comarca volcánica de Cataluña, a unos 55 km de Girona por la carretera de Besalú. El Parc Natural de la Zona Volcànica de la Garrotxa reúne cerca de 40 conos volcánicos inactivos; el último en erupción fue el Croscat, hace unos 11.000 años. La ruta clásica sale del aparcamiento de Can Serra, atraviesa la Fageda d'en Jordà, haya crecida sobre una antigua corriente de lava que se vuelve roja y dorada en otoño, sube al Volcà de Santa Margarida, con una ermita en medio de la caldera cubierta de hierba, y termina en el Croscat, cortado por la antigua extracción de piedra, que deja las capas de lapilli a la vista. Son unos 10 km y 3 a 4 horas, con un tramo más corto solo por la haya. Olot, la capital, tiene casas modernistas, el Museu dels Volcans y cuatro volcanes dentro de la ciudad, como el Montsacopa, con ermita en la cima. De regreso, para en Castellfollit de la Roca: el pueblo está sobre un acantilado de basalto de unos 50 m de altura y 1 km de longitud, formado por dos corrientes de lava; el mirador en el otro lado del río Fluvià ofrece la vista completa, y la iglesia antigua queda en la punta del acantilado. Santa Pau, pueblo medieval con plaza porticada, completa el día.
Pasa por: Parc Natural de la Zona Volcànica de la Garrotxa, Fageda d'en Jordà, Volcà de Santa Margarida, Volcà del Croscat, Olot, Santa Pau, Castellfollit de la Roca.
Incluye: Senderos por tu cuenta, sin cobro. Estacionamiento de Can Serra de pago. Museo dels Volcans con entrada aparte.
Consejo: En otoño, los fines de semana, la Fageda se llena y el estacionamiento de Can Serra cierra cuando se completa: llega temprano o usa el bus que sale de Olot y de Santa Pau esos días. Lleva zapatillas de senderismo y agua; hay poca señal de celular en los senderos.
Mejor época: Octubre y noviembre, por los colores de la haya; primavera, con todo verde. En verano hace calor en los senderos.
Paseo en barco por la costa sur: Tossa, Lloret y Blanes
Sale de Platja Gran de Tossa de Mar o Platja de Lloret de Mar embarque directo en la playa de 40 minutos a 1 h 30, según el tramo mañana o tarde fácil
La manera más sencilla de ver la Costa Brava tal como fue llamada, brava y rocosa, es desde el mar. Barcos turísticos conectan Blanes, Lloret de Mar y Tossa de Mar a lo largo de la costa sur, haciendo paradas en las playas y pasando por calas inaccesibles por tierra, como la Cala Canyelles, la Cala Giverola y los acantilados entre Lloret y Tossa. Los barcos tienen fondo de vidrio y, en días de mar claro, se puede ver el fondo rocoso y los peces; el pasajero puede bajar en una playa y tomar otro barco después, usando la ruta como transporte. El tramo Lloret–Tossa lleva alrededor de 40 minutos y es el de paisaje más variado, con la llegada frente a las murallas de la Vila Vella. Más al norte, salen paseos parecidos desde Palamós, desde Roses hacia el Cap de Creus y desde L'Estartit hacia las islas Medes, reserva marina con fondo rico para snorkel. Los barcos suelen operar de primavera a otoño, con más salidas en julio y agosto, y no salen con mar agitado o tramontana.
Pasa por: Platja Gran de Tossa de Mar, Platja de Lloret de Mar, Blanes, Cala Giverola, Cala Canyelles.
Incluye: Billete de barco pagado aparte, por tramo o ida y vuelta.
Consejo: Compra en la propia playa, en los quioscos de la compañía, y comprueba el horario de la última vuelta antes de bajar en una ensenada. Ve por la mañana, cuando el mar suele estar más calmado. Lleva protector solar y un cortavientos ligero: en el barco suele hacer viento.
Mejor época: De mayo a septiembre; en julio y agosto hay salidas todo el día. Fuera de esa temporada, comprueba si el servicio está funcionando.