El Peruaçu es un río afluente del São Francisco que, en el norte de Minas Gerais, atraviesa un macizo de caliza y abre un cañón de paredes, grutas y arcos de piedra. El Parque Nacional Cavernas do Peruaçu fue creado en 1999 y protege 56.448 hectáreas en los municipios de Januária, Itacarambi y São João das Missões, en una franja de transición entre cerrado, caatinga y bosques secos. En julio de 2025 el cañón fue inscrito por la Unesco en la lista del Patrimonio Mundial como bien natural.
El parque reúne más de 180 cavernas conocidas. La más visitada es la Gruta do Janelão, con galerías que superan los 100 metros de altura, aberturas en el techo que dejan entrar la luz y permiten que crezca vegetación dentro de la cueva, y la estalactita conocida como Perna da Bailarina, de unos 28 metros. Otras grutas abiertas a la visita son la Lapa Bonita, la Lapa do Índio, la Gruta do Carlúcio y la Gruta do Rezar.
Las paredes y abrigos guardan sitios arqueológicos con pinturas y grabados rupestres y vestigios de ocupación humana de hasta unos 12.000 años, como la Lapa dos Desenhos. La región es también territorio del pueblo indígena Xakriabá.
La visita siempre se realiza con un guía acreditado por el ICMBio y con cita previa, desde la sede del parque, en la comunidad de Fabião I, junto a la BR-135. Las ciudades de apoyo son Januária, a unos 45 km, e Itacarambi, a unos 20 km.
Este destino reúne 2 ciudades: Januária, Itacarambi.