Nació de un proyecto del gobierno mexicano a comienzos de los años 1970, en una franja de arena casi desierta en el norte de Quintana Roo, y hoy tiene uno de los aeropuertos más concurridos del país. La ciudad tiene dos partes muy diferentes: la Zona Hotelera, una lengua de arena en forma de 7 de unos 22 km, comprimida entre el mar Caribe y la laguna Nichupté, y el Centro, donde vive la población y están los mercados, la terminal de autobuses y la avenida Tulum.
El mar de la Zona Hotelera tiene el azul turquesa y la arena blanca y fina de coral que se convirtieron en la imagen del Caribe mexicano. Las playas son públicas por ley, incluso frente a los hoteles. En medio de la franja están el Museo Maya de Cancún y la zona arqueológica de San Miguelito, y al final de ella, cerca de Punta Nizuc, la zona arqueológica El Rey y la playa Delfines, con el mirador de las letras de la ciudad.
Desde el puerto de Puerto Juárez y desde embarcaderos en la Zona Hotelera salen los barcos a Isla Mujeres, a unos 13 km, una isla estrecha con la playa Norte, de mar poco profundo y calmo, y Punta Sur, el punto más al este del país. Más lejos, a unas dos horas por carretera y media hora en barco desde Chiquilá, Holbox es una isla de calles de arena, sin coches, dentro de la reserva de Yum Balam, desde donde salen los paseos para ver al tiburón ballena, que suele aparecer de junio a septiembre.
El español es la lengua del país, pero en la Zona Hotelera el inglés es común en el turismo. Hace calor todo el año; lo que cambia son las lluvias, que se concentran de mayo a octubre, y la temporada de huracanes, de junio a noviembre. Cancún también es la base para la Riviera Maya, Tulum y Chichén Itzá.
Este destino reúne 3 ciudades: Cancún, Isla Mujeres, Holbox.