El Parque Nacional Kruger ocupa alrededor de 2 millones de hectáreas en el noreste de Sudáfrica, entre las provincias de Mpumalanga y Limpopo, a lo largo de la frontera con Mozambique. Son unos 350 km de norte a sur. El área comenzó a ser protegida en 1898, como la Reserva de Caza del Sabie, y se convirtió en parque nacional en 1926, con el nombre del presidente Paul Kruger. Del lado de Mozambique, el Parque Nacional del Limpopo continúa el mismo paisaje, sin valla en medio.
El Kruger es conocido por los llamados Cinco Grandes: león, leopardo, elefante, búfalo y rinoceronte, pero la variedad va mucho más allá: jirafas, cebras, hipopótamos, cocodrilos, hienas, perros salvajes y cientos de especies de aves. El sur del parque, entre Skukuza y Crocodile Bridge, suele tener más animales y más coches; el norte, cerca de Punda Maria y Pafuri, está más vacío y atrae a quienes gustan de las aves y de los baobabs.
Una particularidad del Kruger es que se puede hacer el safari en el propio coche, por las carreteras asfaltadas y de tierra, durmiendo en los campamentos del parque, los rest camps, que tienen cabañas, restaurante, tienda y estación de servicio. También hay safaris en vehículos abiertos con guías del parque, por la mañana temprano, al atardecer y de noche, y caminatas con guardabosques armados. Fuera de la valla del parque, las reservas privadas vecinas, como Sabi Sand y Timbavati, ofrecen safaris solo con guía, en lodges.
Las reglas son prácticas y se aplican a todos: fuera de las áreas señalizadas no se debe bajar del coche; las puertas abren y cierran en horarios que cambian según el mes, y quien llega tarde está sujeto a multa; la velocidad está limitada, y los animales siempre tienen prioridad. Ningún animal está garantizado, pero en la estación seca es común ver muchos cerca de los ríos y las represas.
Este destino reúne 5 ciudades: Mbombela, Hazyview, Skukuza, Hoedspruit, Phalaborwa.