La Laponia sueca, Lappland, ocupa el extremo norte del país, por encima del Círculo Polar Ártico. Es una región de montañas bajas, bosques de abedules, ríos anchos y lagos que se congelan en invierno, con poca gente y mucho espacio. También forma parte de Sápmi, la tierra del pueblo sámi, el pueblo indígena del norte de Escandinavia y Finlandia, que lleva miles de años viviendo allí y mantiene la cría de renos, la lengua, el joik, el canto tradicional, y el duodji, la artesanía.
Kiruna, la ciudad más al norte de Suecia, nació en 1900 alrededor de la mina de hierro de Kiirunavaara, una de las mayores minas subterráneas de hierro del mundo, que aún funciona. La mina avanza bajo la ciudad, y por eso el centro se está trasladando poco a poco hacia el este; edificios históricos fueron trasladados enteros al nuevo centro. Se puede visitar una galería de la mina a 540 metros de profundidad. A 17 km, en la aldea de Jukkasjärvi, a orillas del río Torne, está el Icehotel, el hotel de hielo reconstruido cada invierno con bloques sacados del río, y una iglesia de madera del siglo XVIII. En la aldea, familias sámi reciben a visitantes para mostrar las renas y su cultura.
A unos 95 km al oeste, Abisko está en la orilla del lago Torneträsk, frente a las montañas que hacen frontera con Noruega. El Parque Nacional Abisko tiene un cañón, senderos, el inicio de la senda Kungsleden y la vista del valle en U de Lapporten. Al estar en una zona de escasa precipitación, Abisko suele tener cielo despejado con más frecuencia, y la Aurora Sky Station, en lo alto del monte Nuolja, es un punto muy popular para observar la aurora boreal.
La región se alcanza en avión desde Estocolmo o por el tren nocturno.
Este destino reúne 2 ciudades: Kiruna, Abisko.