Kalmar está en la costa sureste de Suecia, en la provincia de Småland, frente al estrecho de Kalmarsund. Durante siglos fue la ciudad fronteriza con Dinamarca, que dominaba el sur del país, y por eso tiene un gran castillo defensivo junto al mar. En 1397 el castillo fue el lugar de la firma de la Unión de Kalmar, que reunió los reinos de Dinamarca, Noruega y Suecia bajo un mismo soberano durante más de un siglo.
El castillo, rodeado de murallas y agua, adquirió la forma renacentista actual con los reyes de la familia Vasa, en el siglo XVI. La ciudad antigua se trasladó en el siglo XVII a la isla de Kvarnholmen, a la vera, con calles en cuadrícula y una catedral barroca diseñada por Nicodemus Tessin el Viejo, el mismo arquitecto del Palacio de Drottningholm. El Kalmar läns museum expone los hallazgos del navío de guerra Kronan, que se hundió en 1676 frente a Öland. La ciudad es pequeña y se recorre a pie, con el parque del castillo, la playa de Kalmarsund y el puerto.
Al otro lado del puente de 6 km está Öland, la segunda isla más grande de Suecia, larga y estrecha. La isla tiene un paisaje propio: el Stora Alvaret, una llanura de piedra caliza casi sin árboles en el sur, donde crecen orquídeas y pastan vacas y ovejas; aldeas alineadas a lo largo de una calle, con muros de piedra; y cientos de molinos de viento de madera. El paisaje agrícola del sur de Öland es Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 2000. En el norte, Borgholm, la ciudad principal de la isla, tiene la ruina de un castillo barroco y, al lado, Solliden, la residencia de verano de la familia real, con jardines abiertos a la visita.
Este destino reúne 2 ciudades: Kalmar, Borgholm.