Gotland está en el mar Báltico, a unos 90 km de la costa sueca, y es la isla más grande del país, con unos 170 km de norte a sur. El paisaje es de piedra caliza: llanuras, muros de piedra, más de noventa iglesias medievales en las aldeas, playas de cantos rodados y acantilados. Es el destino de vacaciones de verano de muchos suecos, y el clima suele ser más soleado que en el continente.
Visby, la capital, fue una de las ciudades más ricas del Báltico entre los siglos XII y XIV, cuando los comerciantes de Gotland y los de la Liga Hanseática dominaban el comercio entre Rusia y Europa occidental. De esa época queda la muralla de 3,4 km, con decenas de torres, casi completa; las casas de piedra de los mercaderes y las ruinas de más de diez iglesias góticas, abandonadas tras la Reforma. La ciudad es Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1995. En los callejones de piedra, las casas bajas se llenan de rosas en verano, lo que le valió a Visby el apodo de ciudad de las ruinas y las rosas.
La catedral de Santa Maria, la única iglesia medieval de la ciudad que sigue en uso, se sitúa en la ladera, bajo el antiguo acantilado. El Gotlands Museum conserva las piedras pintadas de la era vikinga, típicas de la isla, y el mayor tesoro de plata vikinga hallado hasta la fecha. En agosto, la Semana Medieval llena la ciudad de mercados, torneos y trajes de época.
Al norte, la isla de Fårö, conectada por un corto ferry, tiene las raukar, columnas de piedra caliza esculpidas por el mar a lo largo de miles de años en playas rocosas, y fue el lugar donde vivió el cineasta Ingmar Bergman. La cueva de Lummelunda, al norte de Visby, y las playas de Tofta y de Sudersand completan el itinerario.
Este destino reúne 1 ciudad: Visby.