Arequipa está en el sur de Perú, a unos 2.330 metros de altitud, en un valle fértil rodeado por tres volcanes: el Misti, el Chachani y el Pichu Pichu. Fundada por los españoles en 1540, es la segunda ciudad del país y ganó el apodo de Ciudad Blanca por el sillar, la piedra volcánica clara usada en las iglesias y casonas del centro, Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 2000.
El centro gira en torno a la Plaza de Armas, con arcadas en tres lados y la Catedral ocupando el cuarto. A pocas cuadras está el Monasterio de Santa Catalina, una ciudad amurallada de calles, patios y celdas pintadas de azul y ocre, donde monjas vivieron aisladas durante siglos. El Museo Santuarios Andinos conserva a Juanita, la niña inca encontrada congelada en el volcán Ampato, y el barrio de Yanahuara tiene el mirador de arcos de sillar con el Misti al fondo. La cocina arequipeña, con el rocoto relleno y el chupe de camarones, es conocida en todo el Perú.
A unos 160 km al norte, tras una carretera que atraviesa altiplanos de vicuñas y un mirador a casi 4.900 metros, se encuentra el valle del Colca. Chivay, la villa principal, está a unos 3.600 metros. El río Colca corre por un cañón que supera los 3.000 metros de profundidad, con laderas cubiertas de terrazas preincas y pueblos con iglesias coloniales, como Yanque, Maca y Cabanaconde. En el mirador de la Cruz del Cóndor, los cóndores andinos suelen planear cerca del borde por la mañana.
El Colca, más alto, exige calma el primer día.
Este destino reúne 2 ciudades: Arequipa, Chivay.