Palenque está en el norte de Chiapas, donde las montañas se encuentran con la llanura de Tabasco, y es una de las ciudades mayas más conocidas del periodo clásico. La zona arqueológica, Patrimonio de la UNESCO desde 1987, ocupa una ladera cubierta de selva tropical, con templos, un palacio con torre y arroyos que descienden entre las construcciones. Fue allí donde se encontró, en 1952, la tumba del gobernante Pakal, dentro del Templo de las Inscripciones.
La ciudad moderna de Palenque, a unos 8 km de las ruinas, es la base de la visita, con hoteles en el centro y en el barrio de La Cañada, y también a lo largo de la carretera hacia el sitio, entre la selva. Desde la región salen las excursiones a las cascadas de Misol-Ha, una caída de unos 35 metros en una piscina natural, y a Agua Azul, una secuencia de cascadas de agua azul turquesa.
A unos 140 km al norte está Villahermosa, la capital de Tabasco, una ciudad grande y calurosa, atravesada por ríos y lagunas. El parque-museo La Venta reúne allí las cabezas colosales y otras esculturas de los olmecas, la civilización más antigua de Mesoamérica, en un parque junto a una laguna. Cerca de la ciudad está Comalcalco, la única gran ciudad maya construida con ladrillos.
Este destino reúne 2 ciudades: Palenque, Villahermosa.