Los condados de Mayo y Sligo ocupan el noroeste de Irlanda, a lo largo de la Wild Atlantic Way, la carretera costera del oeste. Es una región de bahías abiertas al Atlántico, montañas aisladas, turberas y playas de surf, con menos movimiento que el suroeste y un pasado ligado a la Gran Hambruna, que vació el campo en el siglo XIX.
Westport, al fondo de la bahía de Clew, es una ciudad planificada en el siglo XVIII, con el Mall junto al río Carrowbeg, la plaza Octagon y calles comerciales con fachadas coloridas. Según la tradición, la bahía tiene una isla para cada día del año. Al otro lado se eleva Croagh Patrick, montaña de 764 metros donde, según la tradición, San Patricio ayunó durante 40 días en el siglo V; el último domingo de julio miles de peregrinos suben hasta la cima. A los pies del monte, en Murrisk, está el Memorial Nacional de la Hambruna, un barco de bronce con esqueletos.
Desde Westport parte la Great Western Greenway, una ciclovía de unos 42 km sobre la antigua vía férrea, que pasa por Newport y Mulranny y llega a Achill, la mayor isla de Irlanda, unida al continente por un puente. Achill tiene acantilados, la ensenada de Keem y la aldea abandonada de Slievemore.
Al norte, Sligo es la ciudad del poeta W. B. Yeats, que pasaba las vacaciones de infancia en la región y está enterrado en Drumcliff, a los pies del Benbulben, la montaña de cima plana que domina el paisaje. Cerca de la ciudad están las tumbas neolíticas de Carrowmore, el monte Knocknarea con la tumba de piedra atribuida a la reina Maeve y las playas de Strandhill. Llueve mucho en el noroeste, y el viento del Atlántico es fuerte en cualquier época.
Este destino reúne 2 ciudades: Westport, Sligo.