El sureste de Irlanda reúne los condados de Waterford y Wexford, en la costa orientada al mar Céltico, la región más soleada y seca del país. Fue por allí donde llegaron los vikingos, en el siglo IX, y los normandos, en 1169, y la historia de esas llegadas está en las ciudades, en los castillos y en los faros de la costa.
Waterford, fundada por los vikingos en 914, es la ciudad más antigua de Irlanda. El centro histórico, llamado Viking Triangle, se sitúa entre el muelle del río Suir y las antiguas murallas, con la Reginald's Tower, torre circular del siglo XIII sobre la fortificación vikinga, el Medieval Museum y el Bishop's Palace del siglo XVIII, y dos catedrales del arquitecto John Roberts. En The Mall está la House of Waterford Crystal, donde se puede ver el trabajo de los sopladores y pulidores de vidrio. Desde Waterford parte la Waterford Greenway, una vía ciclista sobre la antigua línea ferroviaria hasta Dungarvan.
Al oeste de la ciudad, la Copper Coast es un tramo de unos 25 km de costa con calas, playas y acantilados de rocas volcánicas, reconocido como Geoparque Mundial de la UNESCO, con las ruinas de las minas de cobre del siglo XIX. Al este, al otro lado del estuario, está el condado de Wexford, con la península de Hook y el faro de Hook Head, en funcionamiento desde hace más de 800 años, y la ciudad de Wexford, a orillas del estuario del Slaney, con calles estrechas, la Opera House y, a 4 km, el Irish National Heritage Park, que recrea 9.000 años de historia de Irlanda.
El tiempo suele ser más estable que en el oeste, pero la lluvia puede aparecer en cualquier época.
Este destino reúne 2 ciudades: Waterford, Wexford.