Donegal es el condado del extremo noroeste de Irlanda, en la provincia histórica del Ulster, pero forma parte de la República. Está casi completamente rodeado por el Atlántico y por la frontera con Irlanda del Norte, y es uno de los condados más extensos y menos poblados del país. El paisaje está formado por montañas de granito y cuarcita, turberas, lagos, acantilados altos y playas largas, a lo largo del tramo norte de la Wild Atlantic Way. Gran parte del condado es Gaeltacht, donde se habla irlandés.
La ciudad de Donegal se encuentra al fondo de la bahía de Donegal, en la desembocadura del río Eske. Fue la sede de los O'Donnell, jefes del clan que dominó la región hasta principios del siglo XVII, y conserva su castillo del siglo XV, con una casa del siglo XVII añadida por los ingleses, y las ruinas de un convento franciscano a orillas del estuario. El centro gira en torno a la plaza triangular llamada The Diamond.
Al oeste de la ciudad, en la península de Teelin, están los acantilados de Slieve League, Sliabh Liag en irlandés, que caen unos 600 metros hasta el mar y están entre los más altos de Europa. Desde el mirador de Bunglass se ve el paredón con tonos óxido, verdes y grises sobre el Atlántico. En el interior noroccidental del condado, el Parque Nacional de Glenveagh ocupa un valle de montañas con un lago alargado, bosques y un castillo del siglo XIX con jardines.
Belfast y la Calçada dos Gigantes están al otro lado de la frontera, en Irlanda del Norte, a unas dos horas en coche. El tiempo cambia rápidamente y el viento es fuerte en cualquier estación.
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