Meteora es un conjunto de pilares de arenisca que se elevan más de 300 metros sobre la llanura de la Tessalia, junto a la ciudad de Kalambaka. En la cima de algunos de ellos, los monjes construyeron monasterios desde el siglo XIV, cuando la región vivía la inestabilidad del fin del Imperio Bizantino. Llegaron a existir 24 comunidades monásticas; seis siguen habitadas y abiertas a la visita. El nombre viene del griego y significa algo así como "suspendido en el aire".
Los seis monasterios son el Grande Meteoro, Varlaam, Rousanou, Agios Nikolaos Anapafsas, Agia Triada y Agios Stefanos. Hasta el siglo XX solo se accedía a ellos por escaleras de cuerda y redes izadas con poleas; las escaleras de piedra y los puentes actuales se abrieron a partir de los años 1920. En el interior, el viajero encuentra iglesias pequeñas totalmente pintadas, refectorios convertidos en museos, cocinas antiguas y balcones sobre el vacío. El conjunto es Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1988, por su valor cultural y natural.
La base es Kalambaka, ciudad de unas 8.000 habitantes con estación de tren, terminal de autobuses y hoteles. La aldea de Kastraki, pegada a las rocas, es la alternativa más tranquila y el punto de partida de las rutas de senderismo. Una carretera asfaltada de unos 10 km sube desde Kastraki y pasa por la entrada de los seis monasterios, con miradores a lo largo del trayecto. Quienes no conducen usan el autobús local, taxi o hacen el circuito a pie por los antiguos senderos de los monjes.
Los monasterios son lugares de culto en funcionamiento, y la visita sigue reglas de vestimenta y días de cierre que cambian de un monasterio a otro. Vale la pena reservar dos días: uno para los monasterios en coche o autobús y otro para las rutas, la ciudad y la cueva de Theopetra.
Este destino reúne 1 ciudad: Kalambaka.