Toulouse y Carcassonne están en Occitania, en el sur de Francia, a unos 90 km la una de la otra. Toulouse es la capital de la región y la cuarta ciudad más grande del país; Carcassonne es mucho más pequeña y conocida en todo el mundo por la Cité, la ciudad medieval rodeada por una doble muralla con 52 torres.
Toulouse tiene el apodo de ville rose, la ciudad rosa, por la brique foraine, el ladrillo de barro cocido que domina iglesias, palacetes y casas del centro y adquiere un tono rosado o anaranjado según la luz. Allí están la Basilique Saint-Sernin, el Capitole y el Couvent des Jacobins. La ciudad también alberga a Airbus y es uno de los principales polos aeroespaciales de Europa, lo que explica la Cité de l'espace y el museo Aeroscopia.
Carcassonne tiene dos partes: la Cité, en lo alto de la colina, Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1997, y la Bastide Saint-Louis, la ciudad baja con calles en damero, donde están la estación de tren y el comercio. Alrededor, en las montañas de las Corbières y de la Montagne Noire, hay castillos en ruinas ligados a la historia de los cátaros, como Lastours, Peyrepertuse y Quéribus.
Lo que une las dos ciudades es el Canal du Midi, abierto en el siglo XVII para conectar Toulouse con el Mediterráneo y Patrimonio Mundial desde 1996. En la mesa, el plato de la región es el cassoulet, un guiso de alubias blancas con carnes, cocido en una cazuela de barro llamada cassole.
Este destino reúne 2 ciudades: Toulouse, Carcassonne.