Torres del Paine es el nombre del macizo de granito que se alza en el extremo sur de Chile, en la Región de Magallanes, y del parque nacional creado a su alrededor en 1959. Administrado por la CONAF y reconocido por la UNESCO como Reserva de la Biosfera, el parque reúne picos puntiagudos, lagos de agua lechosa, bosques de lenga y glaciares que descienden del Campo de Hielo Patagónico Sur.
La base del viajero es Puerto Natales, ciudad de casas bajas a orillas del Seno Última Esperanza, a poco más de 100 km por carretera del parque. Desde allí se llega al Mirador Las Torres, al Salto Grande, al Lago Pehoé y al Lago Grey, donde flotan icebergs desprendidos del Glaciar Grey. Cerca de la ciudad están la Cueva del Milodón, vinculada a un mamífero gigante extinto, y el Muelle Histórico; en barco, el Seno Última Esperanza lleva al Glaciar Serrano.
Punta Arenas, capital de la región, es la puerta aérea más utilizada y queda a unas tres horas en autobús de Puerto Natales. La ciudad nació como colonia en 1848 y creció con la cría de ovejas y el comercio marítimo, lo que se aprecia en las casonas de la Plaza Muñoz Gamero y en los mausoleos del Cementerio Municipal Sara Braun. Alrededor están el Museo Nao Victoria, la colonia de pingüinos del Monumento Natural Los Pingüinos, el Fuerte Bulnes y las sendas de la Reserva Nacional Magallanes.
El clima cambia varias veces en el mismo día, y el viento suele soplar con fuerza, sobre todo en primavera y verano. Ropa por capas, cortaviento y capa de lluvia solucionan casi todo. La entrada al parque se compra por internet con antelación, y quien pretende dormir en los senderos necesita reservar refugio o camping antes de entrar.
Este destino reúne 2 ciudades: Puerto Natales, Punta Arenas.