Viena permite organizar el viaje austríaco a partir de palacios, música y museos. La ciudad antigua cabe en paseos a pie, mientras el metro lleva a los conjuntos más alejados. El alemán aparece en las señales; el nombre Wien es lo que se lee en estaciones y pasajes.
Los Habsburgo dejaron residencias urbanas y de verano, con circuitos internos diferentes. Reserve tiempo para elegir colecciones en lugar de intentar atravesar todos los museos en una sola visita. Los jardines y los patios ayudan a percibir la escala de los edificios.
Baden añade el patrimonio termal y la casa de Beethoven. Petronell-Carnuntum lleva al paisaje romano del Danubio, con casas reconstruidas y yacimientos arqueológicos. Las dos excursiones pueden hacerse desde Viena, en días separados.
Las estaciones están invertidas y la cena suele comenzar más temprano. En invierno, concentre las caminatas en la parte diurna del día.
Semmering añade un recorrido ferroviario y senderos de observación en el sur de Baja Austria. El trazado histórico tiene viaductos y túneles reconocidos como patrimonio mundial, con visita en tierra que debe planificarse por separado del viaje a bordo.
Este destino reúne 4 ciudades: Viena, Baden, Petronell-Carnuntum, Semmering.