El País de Gales ocupa el oeste de la isla de Gran Bretaña, entre el mar de Irlanda y Inglaterra, y es una de las cuatro naciones del Reino Unido, con parlamento propio, el Senedd. Tiene dos lenguas oficiales, el inglés y el galés, una lengua celta hablada por alrededor de una cuarta parte de la población; las señales son bilingües y muchos nombres de lugares tienen forma galesa e inglesa. El país es conocido por los castillos, unos 600, por las montañas y por la costa, y por la tradición del canto coral y del rugby.
Cardiff, en el sur, es la capital desde 1955. La ciudad creció en el siglo XIX como el mayor puerto de carbón del mundo. En el centro está el Castillo de Cardiff, que reúne murallas romanas, una torre normanda y salones victorianos decorados con fantasía gótica. La antigua zona portuaria se convirtió en la Cardiff Bay, con el Senedd, el Wales Millennium Centre y una esclusa que formó un lago de agua dulce. La ciudad también tiene el Museo Nacional, con impresionistas, y, en los alrededores, el museo al aire libre de St Fagans y el Castell Coch.
En el norte, Conwy es una ciudad medieval rodeada por murallas casi completas, con uno de los castillos construidos por Eduardo I en el siglo XIII, Patrimonio Mundial de la UNESCO. Cerca están el balneario victoriano de Llandudno, con la península del Great Orme, los jardines de Bodnant y el parque nacional de Eryri, también conocido como Snowdonia, con el Yr Wyddfa, o Snowdon, la montaña más alta del país, que se sube a pie o en un tren de cremallera, en temporada.
Entre el sur y el norte, las carreteras atraviesan montañas y son lentas. La moneda es la libra esterlina.
Este destino reúne 2 ciudades: Cardiff, Conwy.