El Hardangerfjord penetra unos 180 km hacia el interior desde la costa al sur de Bergen y se divide en brazos que llegan hasta el pie de la meseta de Hardangervidda. Al contrario de los fiordos estrechos de Sogn, tiene orillas más suaves, con pueblos, iglesias de piedra y laderas cubiertas de huertos de manzanas, peras y cerezas, que suelen florecer en mayo. Por encima de todo ello, al sur, se encuentra el glaciar Folgefonna.
Odda, al fondo del brazo del Sørfjord, es una ciudad industrial que creció con las centrales hidroeléctricas y las fundiciones a comienzos del siglo XX. Es la base para Trolltunga, la lengua de roca que se proyecta sobre el vacío sobre el lago Ringedalsvatnet, una de las rutas de senderismo más demandadas del país. Cerca están el glaciar Buarbreen, un brazo de Folgefonna, la cascada doble Låtefossen, junto a la carretera, y el museo de la central hidroeléctrica de Tyssedal. Bajando el Sørfjord, Lofthus y Ullensvang cuentan con los huertos, la iglesia medieval y la cabaña donde Grieg compuso.
Eidfjord, en el brazo más interior, está al pie de la meseta. Desde allí la carretera sube por el valle de Måbødalen hasta Vøringsfossen, una cascada que cae 182 metros en un cañón, y pasa por el centro de visitantes del Parque Nacional de Hardangervidda. El puente de Hardanger, colgante, cruza el fiordo cerca de Eidfjord y conecta la región con Bergen.
Trolltunga es una ruta larga, de 7 a 12 horas, que se hace en verano; en invierno, solo con guía.
Este destino reúne 2 ciudades: Odda, Eidfjord.