El condado de Kerry ocupa el suroeste de Irlanda, con largas penínsulas que avanzan hacia el Atlántico y las montañas más altas del país, las MacGillycuddy's Reeks, donde se encuentra el Carrauntoohil, de 1.039 metros. Es la región más visitada de Irlanda después de Dublín, por la combinación de lagos, bosques, montañas y costa, y tiene tres bases para el viajero: Killarney, Dingle y Kenmare.
Killarney está en el borde del Parque Nacional de Killarney, el primero del país, creado en 1932, con tres lagos, bosques de roble, ciervos rojos y la cascada de Torc. Dentro del parque están la Muckross House, mansión victoriana de 1843, y el Ross Castle, del siglo XV, a orillas del Lough Leane. Al oeste de la ciudad, el Gap of Dunloe es un desfiladero estrecho entre las montañas que se recorre a pie, en bicicleta o en carruaje, con regreso en barco por los lagos.
El Ring of Kerry es la carretera de unos 180 km que bordea la península de Iveragh, saliendo de Killarney y volviendo por Kenmare, con vistas de la costa, de islas y de pueblos como Cahersiveen, Waterville y Sneem. Más al norte, la península de Dingle tiene el puerto colorido de Dingle, desde donde parte la Slea Head Drive, con vistas de las Blasket Islands y las construcciones de piedra de los primeros cristianos, como el Oratorio de Gallarus. Parte de la península es Gaeltacht, donde el irlandés es la lengua cotidiana.
El aeropuerto de Kerry, en Farranfore, recibe vuelos desde Dublín y desde algunas ciudades europeas. Llueve mucho en Kerry, y el tiempo en las montañas cambia rápido.
Este destino reúne 3 ciudades: Killarney, Dingle, Kenmare.