Maragogi
Maragogi reúne playas de aguas claras y arrecifes en el litoral norte de Alagoas. La marea transforma el paisaje de Barra Grande y de las piscinas naturales, entre paseos por el mar y caminatas por la playa.
Imágenes ilustrativas. Las fotos de esta guía son ilustraciones hechas a partir del lugar real, no fotografías, y pueden tener diferencias con él.
AL · PE · Brasil
Piscinas naturales de agua tibia entre Alagoas y Pernambuco.
Conoce el lugar
Son más de 100 km de costa protegidos por la mayor barrera de corales del Atlántico Sur, entre Alagoas y Pernambuco. Con la marea baja, el mar se retira y abre piscinas naturales tibias, llenas de peces de colores, a kilómetros de la playa. En tierra, la llamada Rota Ecológica (ruta ecológica) une pueblos tranquilos, cocotales y posadas frente al mar donde el plan es no tener plan.
Maragogi es la puerta de entrada más conocida, con las galés, las piscinas naturales mar adentro a las que se llega en catamarán, y playas como Antunes y Barra Grande. Japaratinga tiene mar calmo y la Croa de São Bento. En Porto de Pedras, la Praia do Patacho es una de las más lindas del Nordeste, y en el Rio Tatuamunha está el santuario donde se observa el manatí marino, en paseos en jangada a remo. São Miguel dos Milagres reúne las posadas con encanto de la Rota Ecológica.
Del lado de Pernambuco, Tamandaré tiene el Forte de Santo Inácio y sus piscinas naturales, y la Praia dos Carneiros, con la iglesita de São Benedito a orillas del mar, es la postal del estado. Barreiros y Passo de Camaragibe completan la costa con playas menos concurridas. Es el destino para quien busca mar calmo, sol y agua transparente, sin apuro.
Este destino reúne 7 ciudades: Maragogi, Japaratinga, Porto de Pedras, São Miguel dos Milagres, Passo de Camaragibe, Tamandaré, Barreiros.
Una mirada al lugar
Estas fotos son ilustraciones hechas a partir del lugar real, no fotografías. Pueden tener diferencias con el lugar.
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Un destino, varios caminos
Empieza por una ciudad o combina varias en tu itinerario.
Maragogi reúne playas de aguas claras y arrecifes en el litoral norte de Alagoas. La marea transforma el paisaje de Barra Grande y de las piscinas naturales, entre paseos por el mar y caminatas por la playa.
Japaratinga combina playas, cocotales y patrimonio histórico en la Costa dos Corais. La Igreja das Candeias y los caminos junto al mar muestran el vínculo de la ciudad con la vida costera del norte de Alagoas.
Porto de Pedras reúne playas con cocotales y paisajes junto a la desembocadura del Rio Manguaba. La Praia do Patacho y el caserío del centro invitan a combinar caminatas por la arena con paseos por la Rota Ecológica.
São Miguel dos Milagres tiene playas con cocotales y piscinas naturales formadas por los arrecifes. Las caminatas por la Praia do Toque y los paseos en jangada acercan al visitante al paisaje del litoral de Alagoas.
Passo de Camaragibe reúne playas, ríos y manglares en el litoral norte de Alagoas. En Barra de Camaragibe, el encuentro del río con el mar y los cocotales muestran los paisajes de la Costa dos Corais.
Tamandaré combina playas protegidas por arrecifes y patrimonio histórico en el litoral sur de Pernambuco. Las piscinas naturales y la Praia dos Carneiros invitan a explorar el mar y los cocotales de la región.
Barreiros reúne paisajes de ríos, cocotales y playas en el litoral sur de Pernambuco. La Praia do Porto y el patrimonio religioso del centro permiten combinar paseos por la costa con la historia local.
La experiencia del lugar
Distrito de playa a unos 80 km al norte de Maceió, en la desembocadura del Rio Camaragibe, donde el río se encuentra con el mar de aguas claras y cocotales. Es el tramo más urbanizado de la costa del municipio, con paseos en barco por el río.
Piscinas naturales formadas sobre los arrecifes a unos 4 km de la playa, a las que se llega en catamarán con la marea baja. El agua es poco profunda, transparente y llena de peces acostumbrados a la gente.
A unos 7 km del centro, es conocida por la pequeña isla rocosa con un único cocotero, que le da nombre al lugar. La playa, poco ocupada, sirvió de escenario para la telenovela A Indomada, emitida en 1997.
Un banco de arena que aparece en medio del mar cuando baja la marea, a poco más de un kilómetro de la costa. Se convierte en una isla temporaria de agua tibia y poco profunda.
De mar muy tranquilo, limpia y poco concurrida, es ideal para familias con niños. La franja de arena está bordeada de cocoteros, como buena parte de la costa del municipio.
Al norte de la Praia do Porto, tiene un cocotal extenso, pocas construcciones y arrecifes que protegen de las olas el extremo norte. Restos de Mata Atlántica permiten senderos y observación de aves.
Tiene cocotales, mar en tonos de azul y piscinas cristalinas que se forman entre los arrecifes con la marea baja. Está en el extremo sur de la Rota Ecológica, tramo preservado de la costa norte de Alagoas.
Formada alrededor de un pueblo de pescadores, tiene una franja de arena larga y mar tranquilo. Los arrecifes protegen piscinas naturales a las que se puede llegar con la marea baja.
Proyecto de educación ambiental dedicado a la protección del manatí marino en el Rio Tatuamunha, que se visita con un guía local de la asociación comunitaria. El paseo recorre el río en jangada (balsa de pescadores) y pasarelas de madera por el manglar, hasta los recintos de los animales en rehabilitación.
Construido en 1940, es uno de los símbolos del municipio y ofrece vista panorámica de la región y de las playas de los alrededores. Es un punto buscado para ver la puesta del sol.
Construido a fines del siglo XVII para la defensa contra los holandeses y el resguardo de embarcaciones portuguesas, tiene planta cuadrangular con baluartes pentagonales en los vértices. También se lo conoce como Fortaleza da Barra Grande.
La iglesia matriz, construida en el siglo XVII, muestra la influencia de la arquitectura portuguesa y está en la Praça Estácio Coimbra. Desde la entrada del templo se tiene una vista panorámica de buena parte de la ciudad.
A unos 8 km del centro, tiene pocas construcciones, cocoteros y un mar azul muy claro. Con la marea baja, se puede llegar a pie a las piscinas naturales formadas por los arrecifes.
Tiene aguas tibias y sin olas, ideales para un baño tranquilo a cualquier edad. En el tramo vecino de Barreiras do Boqueirão, la costanera reúne bares y restaurantes frente al mar.
Cocotal cerrado, arena clara y casi ninguna construcción: es la postal de la Rota Ecológica. Con la marea baja se forman pozas poco profundas junto a los arrecifes.
Tiene mar tranquilo y transparente, bueno para bañarse, y largos tramos de arena para caminatas. Forma parte de la Rota Ecológica, dentro de la región de la Costa dos Corais.
Se llega cruzando el Rio Camaragibe en canoa, desde la Barra; tiene un acantilado y olas buscadas por surfistas. El tramo es más aislado que las playas vecinas.
La playa central, rodeada de cocoteros y arena blanca, suele estar poco concurrida. De ella salen las jangadas hacia las piscinas naturales que se forman con la marea baja, buenas para bucear.
A unos 10 km del centro, conserva un ambiente de pueblo de pescadores y un mar en tonos verde esmeralda y azul. Con la marea baja, puedes caminar hasta bancos de arena y zonas de coral.
Cerca de la desembocadura del río del mismo nombre, donde funciona el santuario del manatí, tiene un paisaje de cocotal y mar claro. Con la marea baja, los arrecifes forman piscinas naturales junto a la costa.
Es la playa principal, junto al centro, con aguas cristalinas y cocoteros. Con la marea baja aparecen bancos de arena, y salen jangadas hacia las piscinas naturales en los arrecifes.
Playa tranquila de posadas con encanto, buena para nadar en las piscinas que se forman junto a la barrera de corales. Se accede por calles de arena entre cocoteros.
De aguas tranquilas, tiene arena blanca, cocoteros y piscinas naturales formadas entre los arrecifes de coral. En la costanera está la antigua Igreja de São Pedro, uno de los íconos del paisaje.
Con la marea bajante aparece una franja de arena que parece abrir el mar al medio, apodada Caminho de Moisés (Camino de Moisés). Puedes caminar por ella hasta las piscinas.
Está en la desembocadura del río Mamucabas, cerca del límite con Barreiros, y tiene poquísimas construcciones. El tramo casi desierto combina encuentro de río y mar, cocotal y una arena extensa.
Última playa de Alagoas antes del límite con Pernambuco, queda a unos 13 km del centro. Es uno de los tramos más tranquilos y vacíos de la costa del municipio, con poca infraestructura frente al mar.
Río, mar y cocotal se encuentran en una de las playas más fotografiadas del país. La capillita blanca de São Benedito a orillas de la arena es el símbolo del lugar.
Los arrecifes frente a la playa principal forman pozas poco profundas y tibias, a las que se llega en jangada. El tramo forma parte del área protegida de la APA Costa dos Corais.
Antes de partir
Un poco de planificación deja más tiempo para disfrutar del camino.
Aeropuerto de Maceió (MCZ), a unos 130 km de Maragogi por la AL-101 Norte, o Aeropuerto de Recife (REC), a unos 130 km por la BR-101 y la PE-060. Tamandaré y la Praia dos Carneiros quedan más cerca de Recife; São Miguel dos Milagres y Porto de Pedras, de Maceió.
De septiembre a marzo, con más días de sol y el mar más transparente. Las piscinas naturales dependen de la marea baja, así que consulta la tabla de mareas antes de reservar los paseos: con luna llena y luna nueva, las mareas son más bajas. De abril a julio llueve más y el agua puede ponerse turbia.
Reserva de 4 a 6 días: uno para las galés de Maragogi, uno para el manatí y la Praia do Patacho, uno para la Praia dos Carneiros y el resto para disfrutar las piscinas naturales según la marea. Los paseos más buscados dependen de la marea baja, y tener algunos días libres en el itinerario ayuda a encajarlos.
Maragogi tiene la mayor oferta de hoteles, resorts y paseos, y está en el medio de la costa. São Miguel dos Milagres y Porto de Pedras reúnen las posadas con encanto, más caras y tranquilas. Del lado de Pernambuco, Tamandaré es la base para la Praia dos Carneiros. Si quieres conocer los dos estados, puedes dividir la estadía entre Maragogi y Tamandaré.
Llévate tu basura, respeta la señalización y valora los servicios locales. En áreas naturales, sigue las indicaciones de visita.
Resuelve tus dudas
Son piscinas naturales formadas por los arrecifes de coral a unos 6 km de la costa, a las que se llega en catamarán o lancha. Con la marea baja, el agua queda baja y transparente, y se puede hacer snorkel con máscara entre los peces. Las visitas tienen un límite diario de personas y un horario definido por la marea.
Las piscinas naturales solo aparecen con la marea baja, y los mejores días son los de marea más baja, cerca de la luna llena y la luna nueva. Los horarios cambian todos los días, y los barcos salen según la tabla de mareas. Por eso, consulta la tabla antes de reservar los paseos y deja días libres en el itinerario.
En el Rio Tatuamunha, en Porto de Pedras, donde está la base del Projeto Peixe-Boi. El paseo se hace en jangada a remo, sin motor, para no asustar a los animales, y la cantidad de visitantes es controlada. Se pueden ver los manatíes en recuperación y, a veces, los que ya viven libres en el río.
Ayuda, porque las playas están repartidas a lo largo de la AL-101 y la PE-060, y el transporte público es limitado. Sin auto, se pueden contratar traslados desde Maceió y Recife y hacer los paseos con agencias y bugueros, que te buscan en la posada.
En Pernambuco, en el municipio de Tamandaré, a unos 100 km de Recife. Es conocida por su agua calma, sus cocotales y la Igreja de São Benedito, una capilla a orillas del mar. Se puede visitar en un paseo en catamarán desde Tamandaré o en una excursión de ida y vuelta desde Maragogi.